mayo 27, 2011

Consejos básicos para recorrer el mundo - María Daniela Zavala...

No podía dejar de compartir con ustedes un post de una gran amiga que viaja incesantemente por el mundo y luego comparte sus experiencias de una manera fascinante!!!... María Daniela Zavala.
No dejen de revisar su página http://diariesofabackpacker.com/ es simplemente brutal!!!
Muchas personas piensan que se necesita tener mucho dinero o hay que tomarse un año sabático para poder recorrer el mundo, sin embargo la realidad es que todo es cuestión de planificación y de selección. Estos son unos consejos que aunque parecen muy básicos han hecho una gran diferencia en mi presupuesto y en mi experiencia. #1 Boleto Aéreo Muchas personas dejan para comprar el pasaje muy cercano a la fecha del viaje. Sin bien es cierto que se le puede sacar provecho a las promociones de último minuto que tienen las aerolíneas, la regla para ahorrar en el pasaje es comprarlo con unos cuatro a seis meses de antelación. Si cuentas con un programa de acumulación de millas con una aerolínea, aprovéchelo. Yo he viajado muchísimo gracias a las millas que he acumulado en mis viajes, pero recuerda que esos cupos son limitados, así que tienes que hacer la reservación con –también- unos seis meses de antelación y ser flexible con tus fechas de vuelo. Otra manera de bajar el costo de los pasajes es viajando a finales de la temporada alta o en la temporada baja. El precio del pasaje quizás te salga a menos de la mitad. No sólo los pasajes te van a salir a mitad de precio sino también los hoteles, así que el ahorro es por partida doble ¡Asimismo aprovecha Internet! Cada vez hay más opciones para los viajeros. Actualmente existen websites como kayak.com y cheapoair que comparan precios e itinerarios de diferentes aerolíneas al mismo tiempo, permitiéndote escoger la mejor oferta o itinerario que se ajuste a tu presupuesto y a tu agenda. #2 Alojamiento Si uno va a un lugar para conocer y estar todo el día en la calle explorando, entonces no se necesita un hotel de lujo o con servicios de piscina, spa, etc. Yo soy muy partidaria de las posadas que incluyen desayuno, también conocidos como “ bed and breadfast”, son mucho mas económicos que un hotel de una cadena internacional, la atención es mas personalizada y te permite conocer mas fácilmente a otros viajeros que se están hospedando allí- lo que es maravilloso si estás viajando sola (o) porque te permite conocer viajeros de otras partes del mundo. Para aquellos que son todo terreno, definidamente los hostales son una opción. Es un mito de que los hostales son sólo para jovencitos o estudiantes. Quizás años atrás era una realidad, sin embargo, actualmente no hay edad límite para quedarse en hostales. Yo los uso y he visto hasta familias quedarse allí. La red de hostales a nivel mundial ha crecido tanto en la ultima década que hay para todos los gustos. Incluso la mayoría tiene habitaciones privadas con baño incluido. Hay lugares como en Asia del sur (Tailandia, Vietnam, Laos y Cambodia) donde se puede tener una linda y cómoda habitación por US$20, y hasta una limpia pero muy básica habitación por US$5. Sin embargo, en Europa por ese dinero es dificil conseguir la misma calidad de alojamiento que se puede conseguir en Asia. Así que también hay que tener en consideración el destino donde se va a viajar para los ahorrar durante el viaje. Muchas personas se fían de las guías de viajes para escoger donde quedarse. Ojo con eso porque con frecuencia la información no está actualizada en esas guias y tanto los precios como la calidad pudo haber variado. Para información confiable sobre hoteles y posadas de diferentes categorias, no hay nada como www.tripadvisor.com. Esta página web cuenta con una base de datos gigantesca de hoteles alrededor del mundo, y aquí el consumidor es quien da su honesta evaluación del lugar. Allí uno puede encontrar hotelitos que aunque no son muy conocidos son muy buenos, de bajo costo y súper bien ubicados. La otra opción -y que es completamente gratis- es ir a www.couchsurfing.org, la cual es una red súper extensa a nivel internacional, en la que los miembros pueden contactar a personas en los lugares donde van a viajar y quedarse “en sus sofás”. #3 Tours vs. Viajar como independiente Yo particularmente prefiero viajar de manera independiente porque me da más flexibilidad con lo que quiero hacer y evito los altos honorarios de las agencias. Viajar de manera independiente te obliga a planificar más y hacer tu propio itinerario, lo que te ayuda a ajustar tu viaje a tus intereses particulares. Muchos países tienen buen sistema de transporte o están acostumbrados a recibir viajeros, entonces es muy fácil movilizarse por su cuenta. Hay otros destinos donde el sistema de transporte no esta tan desarrollado, pero que si se planifica con tiempo un itinerario, se puede realizar un viaje sin necesidad de un operador de viajes. Dicho esto, hay lugares muy particulares -como en África por ejemplo- donde por falta de infraestructura y por razones de seguridad, sí vale la pena coordinar el viaje a través de un operador de viajes. Los precios pueden variar muchísimo entre las agencias, así que hay que pedir muchos estimados y hasta regatear los precios. También es recomendable usar operadores de viajes locales en vez de operadores de viajes internacionales, ya que los últimos son por lo general mucho más costosos, y no necesariamente mejores en calidad u organización. Seguro que hay muchas que son poco confiables, pero mi experiencia con agencias pequeñas y locales han sido muy gratas porque no soolo son más económicas, sino que además se esmeran dar un buen servicio y una atención más personalizada para conseguir más clientela. #4 Ubicación del alojamiento y uso del transporte Siempre he considerado que uno de los aspectos más importantes a la hora de escoger un hotel o posada es su ubicación. Siempre procuro quedarme en un lugar céntrico o ubicado cerca de los lugares que planeo visitar, de modo de poder recorrerlos caminando sin necesidad de tener que gastar una fortuna en transporte o pasar horas metida en el tráfico de una ciudad. Cuando se trata de transporte dentro de un país, es recomendable tomar el tren o alguna linea de autobuses privada en vez de tomar vuelos internos. Cuando se esta recorriendo una ciudad o un pueblo, hay que aprovechar el transporte público ya sea bus, el metro, uno moto taxi o hasta un tuk tuk. #5 Seguros de viaje Muchas tarjetas de crédito cubren seguro de viaje y de salud en el extranjero si se compra el boleto aéreo con esa tarjeta, cubriendo gastos básicos antes cualquier emergencia. Esto te permite ahorrarte el dinero de la compra de un seguro de salud o de viajes aparte. Dicho esto, si tu viaje es para un destino en el que la seguridad es volátil o donde vas a realizar un deporte en el que corres el riesgo de enfermarte o sufrir una lesión (por ejemplo subir Kilimanjaro o en India donde la mayoría de las personas se enferman del estomago) es recomendable comprar un seguro que cubra evacuación de emergencia porque al final le va a salir más económico tener un seguro completo que tener que afrontar un emergencia de salud por cuenta de tu bolsillo. #6 LEER, LEER Y LEER! Este consejo puede sonar muy raro, pero para mí es fundamental. Mientras más sepas del lugar antes de tu viaje, vas a estar más conciente y mejor preparado para saber como manejar tu presupuesto, y a que tipo de cosas le quieres invertir (quizás ahorras quedándote en un hostal, pero inviertes tú presupuesto yéndote a bucear todos los días o tomando clases de cocina local, o quizás tomar una excursión o un paseo en un globo aerostatico). Leer mucho antes de mi viaje, no sólo me ha ahorrado mucho dinero y aprovechar el tiempo que tengo, sino que también me ha ayudado a convertir mis viajes en experiencias inolvidables. Es importante saber de la historia del lugar que se va visitar para verdaderamente apreciar lo que se esta viendo o viviendo. Es importante saber de de las costumbres locales para evitarse problemas por diferencias culturales. Mientras más informado estés, más te vas a poder conectar con la gente local independientemente del idioma. Convirtiendo un viaje no sólo en un destino sino en una experiencia memorable. http://diariesofabackpacker.com/2011/05/26/consejos-basicos-para-recorrer-el-mundo/

mayo 25, 2011

La forma de los miércoles, un viernes...

Una recopilación de ensayos publicados a lo largo de diez años en la sección de cultura del periódico El Financiero...

Cincuenta ensayos para los miércoles por Pablo Fernández Christlieb (p. 11-14)

Uno no se la pasa maldiciendo los lunes y esperando el viernes, o sea que entonces hoy es más o menos miércoles, común y corriente, como de costumbre. Siempre que se dice que era un día cualquiera, era miércoles, porque ese día no pasa nada. Ninguna revolución ha comenzado en miércoles, nadie se enamora en miércoles; tampoco las pesadillas se sueñan ese día. Lo único que comienza en miércoles es la cuaresma. No es día para estrenar ropa. Los cines y los supermercados se ponen al dos por uno a ver si pega, ya que, como dicen, es un día flojo, donde todo el mundo nada más va a sus asuntos y se regresa, y así, la gente que anda por las calles es bastante normalita, como si los famosos y los exquisitos no existieran los miércoles. Es un día de paso. Las gallinas ponen, pero huevos bofos, de ésos que sólo sirven para hacerse tibios. Es un día de en medio, como de transbordo, en el que nadie se esmera; nadie finge ni posa ni tiene ínfulas, ni tampoco se azota ni desbarra ni le da por confesiones vergonzosas en miércoles: todo eso se deja para días más cruciales, más espectaculares. Y en efecto, nadie que quiera parecer interesante va a decir que su día preferido es el miércoles: elegirán, por ejemplo, el sábado, que es cuando se supone que pasan las cosas aventuradas de la vida, porque preferir los miércoles equivale a preferir el mediodía a la medianoche, lo de siempre a lo de actualidad, la ropa de diario y de calle a la de salir y de domingo, que ahora se usa en viernes. Las canciones de radio a las de culto. Las pláticas de pasillo a las conferencias de Carlos Fuentes. La trastienda en vez de la marquesina, la puerta de servicio en vez de la principal. Cazares con Miguelitos en vez de canapés con anchoas; encontrar asiento en el metro que boleto en Bellas Artes; las comidas corridas en lugar del buffet turístico. No irle al América sino a un equipo de media tabla. No ser el niño del cumpleaños sino sólo el amiguito. Los miércoles no son el momento de las grandes causas ni de las luminarias, no es el día de los emprendedores ni de las catástrofes. La emoción más grande que puede caber en un miércoles es saber que uno va a estrenar jabón a la hora de bañarse. Es el tiempo de las cosas sin chiste. Pero lo único que sobrevive en este mundo es lo que pasa inadvertido, y, ciertamente, los gestos y los actos y las obras a los que nadie hace caso mientras los hace son con lo que se van haciendo desapercibidamente los miércoles: vestirse más o menos como ayer, ordenar el portafolios de cierto modo, mirar que ese edificio está bonito, utilizar el tiempo de la cola del banco para pensar en algún conocido lejano que es buena persona o leer detenidamente una sección del periódico que quién sabe por qué le gusta a uno. Es a través de los miércoles como uno se va construyendo, no su curriculum vitae ni su autobiografía, sino sus costumbres, ésas que nunca lo abandonarán, porque son esas "ningunidades" las que se van instalando como estilo de vida, como forma de ser, hasta llegar el momento en que uno está hecho del material de los miércoles, eso que no se presume pero que sí da cobijo y protección, y no podría decir que incluso le gusta porque eso ya es mucho meditar para un día cualquiera. Lo que no sobresale es lo que se arraiga, como la receta de la sopa de fideos o la habilidad para amarrarse las agujetas, y, así, lo que sucede los miércoles es lo que va depositándose mota a mota a lo largo del tiempo, como si fuera el polvo de la historia que se va acumulando hasta que, contra todos los pronósticos, se convierte en la parte más firme de la vida, porque los miércoles se hacen con las cosas que llevan siglos haciéndose, y, por lo tanto, ahí está lo más duradero de la sociedad a la que pertenecemos, esa forma de ser que siempre hemos sido, y es que las costumbres, las actitudes, las mentalidades están hechas de las cosas que se hacen los miércoles. Por eso el alma de los miércoles luego va y se aparece cualquier día. Y cuando uno se cansa de los demás días, siempre un poco ficticios, quedan los miércoles. Donde no pasa nada es donde se queda todo. Lo que menos cambia es lo que mejor defendemos. Mientras que el gran secreto que se busca en los momentos estelares, como los jueves de barra libre hasta la madrugada y otras epopeyas, consiste en que al final no había ningún secreto, y uno termina por desencantarse de ellos, en los miércoles, en cambio, en donde parece que no hay ningún misterio, puede descubrirse que ahí está guardado el dato curioso de lo que ultimadamente somos. Y resulta que tenemos pensamientos de miércoles, sentimientos de miércoles. Y libros de miércoles. Un miércoles no es tanto un día como una forma de ser que está instalada en nuestra sociedad y en nosotros, que por lo común no se nota porque uno cree que las sensaciones e ideas propias de los miércoles son nada más como pequeños deslices, errores chiquititos que comete la mente cuando se distrae sin querer pero que ni caso que hacerles. [...] La forma de los miércoles es el título que se le pone a lo que podría llamarse mentalidad de diario y de siempre, porque "diario" siempre cae en miércoles. Y sí, en última instancia los miércoles tienen la forma de la vida, que ni se toma en cuenta ni se sabe cómo pasa, pero que cierto día uno advertirá que ahí estaba lo que valía la pena, pero ya para entonces será domingo después de la comida.

http://dialogosaca.blogspot.com/2010/06/la-forma-de-los-miercoles-un-viernes.html

mayo 24, 2011

Jam de escritura...

Ayer me topé por casualidad con el 3º Festival de Lectura de Chacao... Recorrí cada uno de los puestos de venta de libros que se encontraban en la Plaza Altamira y luego de comprar un par de ellos, bastante raritos por cierto, quedé completamente cautivada por una pantalla, un par de boys y una chica DJ que amenmente entretenían al público con una propuesta muy interesante que denominan Jam de Escritura. La verdad es que en una oportunidad oí hablar de algo parecido pero no le presté mucha atendción, lamentablemente. Nunca es tarde, dicen por ahí... "Jam de escritura es un proyecto de improvisación de escritura en vivo que lleva en activo desde el 2007 por iniciativa del escritor y guionista Adrián Hadiukowski. Subido un escenario un escritor invitado improvisa una sesión de se escritura automática que es proyectada en tiempo real a un auditorio, acompañado siempre por un DJ que pone en escena una sesión musical con temas escogidos por el escritor. Las Jams pretenden explorar un nuevo espacio físico de interacción directa entre el escritor y su público, creando una actuación en directo más propia en la contemPOPraneidad de otras artes como la música y que rescata para el espectáculo pop recovecos de la tradición oral de la poesía". Les dejo el siguiente link dónde podrán encontrar un vídeo acerca de esta propuesta que me distrajo por un par de horas...

http://www.palabrasdigitales.com/?p=79#sgr_794936568784ddbb335af6ed-picture(4)

mayo 18, 2011

101 cosas para hacer en Caracas antes de morir...

1. Subir al teleférico y admirar desde arriba a Caracas. 2. Comer de madrugada una arepa o un perrocaliente. 3. Subir por Sabas Nieves. 4. Montarse en un mototaxi. 5. Descubrir los jardines del Centro de Arte La Estancia. Y si hace yoga, mejor. 6. Visitar el Club Social Chino (El Bosque) un domingo y desayunar al estilo oriental. 7. Almorzar peruano en Colegio de Ingenieros un domingo. 8. Tomar el metro en hora pico. Y si hace la transferencia en Capitolio, mejor. 9. Hacer mercado en Quinta Crespo. 10. Subir a El Calvario y tomarse un café con vista a Caracas. 11. Visitar la Casa de Estudio de la Historia Lorenzo Mendoza (Veroes a Jesuitas, Bulevar Panteón). 12. Ir a conocer el Museo Sacro (Metro Capitolio) 13. Caminar por el Parque de Este. 14. Recorrer el bulevar de Sabana Grande. 15. Ver el espectáculo de luces de la fuente de Plaza Venezuela. 16. Visitar el pueblo de El Hatillo y entrar a la tienda Hannsi 17. Comer en Los Nuevos Chinos de la Av Baralt (pida mejor para llevar). 18. Contemplar la Plaza Altamira. 19. Tomarse un trago en la terraza del rest 360 en Altamira (Hotel Altamira Suite) 20. Visitar la Ciudad Universitaria. 21. Ir a un concierto en el aula magna de la UCV para ver las nubes de Calder. 22. Ir a ver la obra de Arturo Michelena “Miranda en la Carraca” en la Galería de Arte Nacional. 23. Tomarse una foto en la plaza del alba Caracas con la avenida Bolívar de fondo y las torres de El Silencio 24. Volver a la infancia en el Museo de Los Niños. 25. Caminar un domingo en La Cota Mil. 26. Conocer la Mezquita de Quebrada Honda. 27. Subir en MetroCable a San Agustín. 28. Comprar libros en el puente de Las Fuerzas Armadas. 29. Comer en la Calle del Hambre de Baruta. 30. Ir a bailar salsa a “El Maní es así”. 31. Conocer el Centro de Arte Los Galpones (Av. Avila con 8a Trans. de Los Chorros. Metro Parque del Este o Los Dos Caminos) 32.Disfrutar de un concierto a cielo abierto en el CC Sambil 33.Comer cachapas en La Unioón (aunque yo odio la atención de ese lugar) 34.Montar bicicletas por los jardines de la Universidad Simón Bolívar 35.Caminar o patinar por Los Próceres. 36.Ir a un juego Caracas-Magallanes en el estadio universitario. 37.Recorrer las iglesias del Centro. Sobre todo en Semana Santa. 38.Tomarse una foto con la estatua ecuestre de fondo en la Plaza Bolívar 39.Conocer el Jardín Botánico. 40.Recorrer el Parque Los Caobos (aunque está deteriorado) y si coincide con un concierto mejor aún. 41.Pasear por Bellas Artes y visitar el Teatro Teresa Carreño, el Museo de Arte Contemporáneo, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias Naturales. 42.Ser parte de “Por el Medio de la Calle”. 43.Ver a los patineteros haciendo piruetas en el parque extremo de Chacao o el de Los Dos Caminos. 44.Participar en alguna carrera que te permita caminar libremente por la autopista. 45.Ir a algún mercado de diseño. Sea en el Mercado Municipal de Chacao o en la Plaza Alfredo Sadel. 46.Admirar lo bella que se ve la escultura Esfera Caracas de Jesús Soto en horas de la noche. 47.Comerse un profiterol de chocolate la pastelería Mozart (Concresa o CCCT) 48.Irse de tascas a La Candelaria. 49.Pasar una noche en el hotel “Aladdin”. 50.Ir al teatro. Sea en Trasnocho, Paseo El Hatillo, Teatro 8. 51.Ir a la Feria del Ateneo en diciembre. 52.Bajar a La Guaira a darse un baño de mar. 53.Subir a Galipán. Comer sandwich de pernil, fresas con crema 54.Ver de lejos El Capitolio. (No digo de cerca porque dudo que le dejen entrar) 55.Visitar el Panteón Nacional. 56.Tomar cervezas en El León. 57.Pasear por el casco de Chacao. 58.Conocer el Casco Histórico de Petare. 59.Ver jugar a La Vinotinto. 60.Tomarse un café en El Gran Café de Sabana Grande. 61.Subir a Los Teques por un buen golfeado con queso. 62.Acampar en El Ávila. 63.Visitar el Parque Los Chorros. 64.Comer en la Hermandad Gallega. 65.Tomarse un chocolate caliente en Kakaos de Paseo Las Mercedes. 66.Desayunar en el Hornito Andino (Segunda Transversal de Campo Alegre. Diagonal a la Clínica Sanatrix) 67.Tratar de tomarle una foto a la estatua de María Lionza y al mural de Zapata. 68.Ir a comer a La Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes (6ta transversal entre 3ra y 4ta avenida) 69.Curucutear en algún mercado de las pulgas. 70.Meterse con los chamos a mojarse en los chorritos de la Plaza Los Palos Grandes. 71.Escuchar los cuentacuentos del Banco del Libro. 72.Quedarse dormido en los jardínes de “Tierra de Nadie” en la UCV 73.Capturar en fotos al personaje del Ula Ula que se ubica en las tardes por la Plaza La Candelaria. O al del camión de muñecas. 74.Escuchar el sonido de El Amolador. 75.Lanzarse una rumba intensa en Greenwich (Av. José Luis Sosa, Edificio Marvin. Local 1. Altamira) 76.Vacilarse una noche de Stand Comedy en Teatro Bar (Calle Orinoco. Las Mercedes) 77.Ir a un “TweetTeq” (reunión de tuiteros). 78.Pasar una tarde en el Parque Boyacá (Calle Boyacá, El Rosal). Y sentarse a leer en su anfiteatro. 79.Descubrir las piezas de artísticas urbanos como Ergo, Fe, entre otros. 80.Merodear por un mercado de antigüedades. 81.Tomar chicha abajo del reloj de la UCV. 82.Vivir la experiencia de ir en tren hasta los Valles del Tuy. 83.Ir a comprar ropa en El Cementerio, Mercado de Guaicaipuro. 84.Pegarse a una de las tardes de juego de los chicos de Ser Urbano. 85.Comerse una crepes en Café Noisette ( Av. Principal de La Carlota) 86.Ver contonear el cuerpo a los diferentes grupos de baile de la UCV en los pasillos del Aula Magna los fines de semana. 87.Ir a una función de cine porno en el Cine Urdaneta. 88.Tomarse un 3 en 1 en Sabas Nieves. 89.Recorrer la cuadra de Las Novias en el Centro. 90.Visitar el mirador de La Cota Mil. 91.Buscar un libro en la biblioteca de Los Palos Grandes. 92.Comer los tacos de Santa Sofía. 93.Saborear los postres que se venden frente a la Plaza Bolívar de El Hatillo. 94.Ir a desayunar a la Feria de Los Palos Grandes (sólo los sábados). 95.Tomarse una cocada en La Guairita. 96.Ir a un concierto en La Hacienda La Vega. 97.Rumbear en el C.C. San Ignacio o Las Mercedes. 98.Tomarse una bebida afrodisíaca en el puesto de la Avenida Bolívar. 99.Intercambiar libros en las plazas con los chicos de ReLectura (www.relectura.org) 100.Ir a escalar a las Cuevas de El Indio. 101.Hacerlo todo de nuevo, e invitar a sus amigos. Mirelis Morales Tovar

Alejandro Sans...

Regálale tu ausencia al que no valora tu presencia"

abril 18, 2011

Aprender a decir que NO...

Hablando con una persona a la que no conozco desde hace mucho, me ha sorprendido la radiografía tan exacta que ha sacado de mí. Me ha adjudicado el don de la asertividad pero con una carencia: no saber decir que NO. Es algo que tengo asumido… ¡pero que quiero cambiar!
Hay días en los que es desesperante mirar tu correo electrónico. Muchas peticiones de ayuda, que estarías encantada de resolver, pero que requieren su tiempo, un bien que escasea precisamente por el círculo vicioso en el que me veo inmersa. En Aprendices hemos dicho (a veces medio en broma, a veces medio en serio) que tenemos que hacer un taller sobre esto.
Pudiera parecer que decir que sí a todo y a todos es positivo porque estamos contentando a las personas con las que nos relacionamos. Pero igual obtenemos el efecto contrario: frustración por terminar haciendo algo que realmente no queríamos hacer; no llegar a todo lo comprometido, sumando por tanto más frustración y ofreciendo una pésima imagen (y fallando a los que nos importan).
Las razones de esa parálisis a la hora de decir que NO pueden ser varias y las hay de todos los colores:
La culpabilidad, ese sentimiento traicionero que te golpea donde más duele: la conciencia. Simplemente quieres ayudar, pero no consideras que igual te estás haciendo a ti un flaco favor… Y esto se acentúa aún más en las mujeres por esa herencia cultural de debernos a los demás.
La incertidumbre de que si no aceptamos algo, no se nos presentarán futuras opciones (ya no nos volverán a llamar u ofrecer algo).
Querer agradar y el miedo a parecer una borde. Muchas veces he comentado con otros internautas que la red está plagada de un “buenrollismo” que en ocasiones es hasta agobiante.
Nos damos jabón hasta límites insospechados… Nadie quiere asumir el rol del “vinagre” de Internet. Y más cuando en un medio escrito, las palabras quedan frías y las susceptibilidades están a flor de piel.
Que todo nos parezca atractivo. Entonces tenemos un grave problema de gestión de prioridades y una limitación inherente al ser humano: nuestros días, como los de los demás, tienen 24 horas (ni un minuto más, ni un minuto menos).
Si os sentís identificados con alguno de los puntos anteriormente expuestos, vosotros también sois unos “traperos del NO”. Así que hagamos juntos la terapia. Repetid conmigo:
“Me gustaría poder ayudarte, pero me resulta imposible”.
“No soy la persona más apropiada para esto. Si quieres, te puedo dar el nombre de…”.
“Ahora mismo no cuento con el tiempo suficiente para llevar a cabo eso y a mí me gusta comprometerme al 100%”.
Y sin duda, mi favorita, una frase mítica de Phoebe en la serie Friends:
“Me encantaría, pero no me apetece”.
Tras releer el post completo unas cuantas veces, me he dado cuenta que he usado un montón la palabra NO. ¿Será que ya estoy aprendiendo…?
Publicado por Lorena Fernández el 25-11-2010

febrero 23, 2011

7 pecados capitales del blogging...

1. Ser tacaño con tus enlaces a otros blogs: si existen buenos posts que explican en más detalle y soportan tus argumentos es bueno poner enlaces externos. No seas tacaño con enlaces porque piensas que puede empeorar tu posicionamiento. Hacer referencia a otros blogs te ayudará a posicionar mejor.
2. No responder a los comentarios: aprovecha la oportunidad de comunicar con tus lectores a través de los comentarios. Agradece que alguien se esté tomando el tiempo para comentar. Admito que no es fácil poder responder siempre a todo el mundo porque muchos de nosotros también hacemos otras cosas además de escribir un blog.
3. No hacer referencia a quién te ha inspirado: ninguno de nosotros escribe todos los artículos desde cero. En muchos casos hay gente que nos ha inspirado porque hemos leído un post y queremos escribir sobre un tema parecido. Hacer referencia con un enlace es una manera de valorizar el trabajo de otro blogger que además te a va a aportar simpatías.
4. Pensar que no hay nadie más experto que tú: ser humilde es una actitud importante en un blogger. Cambiar de opinión y admitir que nos estamos equivocando no es una señal de debilidad. Siempre va a haber gente que sabe más que tú.
5. Insultar o crear rumores sobre terceros: crear rumores es una manera fácil de atraer tráfico a tu blog. Si te metes además con una persona que además es conocida, pasando los límites del buen gusto, vas a recibir rechazo por mucha gente. No es bueno estar obsesionado con conseguir tráfico a toda costa y menos si están involucrados terceros.
6. Escribir posts para buscadores y no para personas: si no te interesa fidelizar la audiencia de tu blog puedes seguir escribiendo para buscadores. Lo malo es que nadie va a llegar a leer tus contenidos, resultando en una tasa de rebote muy alta. En un blog importa el lector y no lo que le gusta al buscador.
7. Tener un diseño no profesional en tu blog: si tienes un blog que recuerda a los principios de Internet tus visitantes se echaran a correr. Para que tus usuarios lleguen a leer tus contenidos tienes que conseguir que se sientan cómodos. Un diseño profesional crea confianza al instante y ayuda a evitar que tus usuarios escapen.
¿Cuáles son vuestros pecados capitales del blogging?

febrero 01, 2011

Abrazos...

Mi amigo invisible nos regala:
Un abrazo que no pierda la costumbre y una costumbre que no pierda el abrazo ♥

enero 25, 2011

¿Qué es la procrastinación y por qué tendemos a ella?...

Yo tiendo a la procrastinación, a veces peligrosamente. La gente que me rodea, tiende a la procrastinación. Probablemente todos vosotros tendéis en mayor o menor medida a la procrastinación. Pero ¿qué diablos es la procrastinación y por qué está tan de moda en Internet?
En pocas palabras, la procrastinación sería el hábito de aplazar las cosas que deberíamos hacer, enredándonos en tareas menos importantes o incluso gastando nuestro tiempo deliberadamente en cosas que nos obligamos a creer que son más perentorias. Todo ello por miedo, por pereza, porque analizar demasiado algo nos lleva a la parálisis… porque nuestro cerebro está diseñado para ello.
Posiblemente el término, hace unos años casi ajeno del acervo cultural de la gente, está tomando relevancia gracias a Internet. Y es que Internet en sí mismo es una fuente infinita de procrastinación, que se lo digan a los oficinistas que tienen un ordenador delante y no dejan de entrar en Facebook para comentar fotos de gatitos.
Las distracciones son tan poderosas porque nos permiten evadirnos de lo que no tenemos ganas de acometer. Aunque nuestros objetivos mentales sean razonables o incluso necesarios para alcanzar algún fin importante, la mayoría de nosotros, en un momento u otro, “nos despistamos”. No, lo haré mañana; no, todavía no me he puesto con el inglés porque últimamente tengo mucho trabajo; no, me queda por resolver cuatro cosas antes de acudir a la autoescuela… ¡son cosas muy importantes! ¡De verdad!
Si nuestro cerebro estuviera mejor ensamblado, quizá estaría dotado de una voluntad más férrea que, ante las urgencias más serias, se atendría sólo a objetivos fijados detenidamente.
Según el psicólogo Gary Marcus, esta generalizada propensión a las distracciones y las ausencias mentales (y la facilidad para esgrimir excusas) es una consecuencia más de:
"La deficiente integración entre un conjunto reflejo y ancestral de mecanismos orientados a fijar objetivos (quizá compartido con todos los mamíferos) y un sistema deliberativo de evolución más reciente, que, por inteligente que parezca, no siempre participa en el proceso".
Las estadísticas nos indican que entre el 80 y el 95 % de los estudiantes universitarios postergan sus obligaciones, y dos tercios de todos los estudiantes consideran que tienen por costumbre postergar las cosas.
"Según otros cálculos, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los adultos se ven crónicamente afectados; y no puedo por menos que preguntarme si el resto sencillamente miente. A la mayoría de las personas les preocupa la tendencia a postergar; en general la describen como algo malo, perjudicial y estúpido. Y, sin embargo, casi todos incurrimos en ella".
El problema, pues, es que a menudo aplazamos lo que es importante hacer, incluso para mejorar nuestra vida de algún modo, a fin de sumergirnos en otras actividades que no nos permitan sentir remordimientos: ver la televisión, por ejemplo. No digo que ver el último capítulo de Lost no sea importante, pero seguramente es un objetivo con menos prioridad que muchos otros.
Y ¿cuáles son las cosas que suelen excitar nuestra procrastinación al máximo?
"Las tareas más susceptibles de ser postergadas reúnen, por lo general, dos condiciones: no nos divierten y no es obligatorio realizarlas ahora mismo. A la menor oportunidad, aplazamos las tareas que más rechazo nos producen y nos recreamos en lo divertido, a menudo sin detenernos a pensar en el coste final. La postergación es, en suma, el hijo ilegítimo de la tasa de descuento al futuro (la tendencia a devaluar el futuro respecto al presente) y el uso del placer como brújula chapucera".
En fin, lo dicho, que mañana me pondré. Prometido.
Sergio Parra

enero 10, 2011

¿Qué le está haciendo Internet a tu cerebro?...

¿Lees artículos interesantísimos de los que luego no recuerdas nada? ¿Zapeas de enlace en enlace y te olvidas de dónde o porqué empezaste? ¿Pierdes interés después del tercer párrafo? ¿Has cambiado la ficción por el ensayo o hace más de seis meses que no lees un libro?¿Se te va la mañana en Facebook,Twenty, Twitter, Flickr, eBay, Tumblr, Myspace o Youtube? ¿Compruebas la bandeja de correo constantemente? ¿Comes delante del ordenador?
Si la respuesta a tres o más de esas preguntas es sí, bienvenido al club: Internet te ha vuelto hiperactivo. Si no desaceleras y empiezas a leer libros de nuevo, te condenarás a un modelo de pensamiento superficial, basado en las decisiones instantáneas y la falta de concentración.
Eso es lo que dice Nicholas Carr, miembro de la liga All Star de periodistas de Nueva Economía y reciente autor de The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains, donde explica que nuestros hábitos en la Red son lo suficientemente sistemáticos, repetitivos e instantáneos para reamueblar nuestro mapa neuronal y reprogramar nuestro proceso de pensamiento de manera casi irreversible.
Cuando leemos en Red, explica Carr, nuestro cerebro está demasiado ocupado decidiendo si pincha o no en los enlaces, ignorando los anuncios y valorando el interés de los otros titulares para prestar atención a lo que lee, sin mencionar la interrupción constante de nuestros avisos de actualización (RSS, correo, SMS, etc). Al segundo párrafo nos impacientamos porque el navegador nos recompensa con deliciosas endorfinas cada vez que descubrimos algo nuevo, aunque sea irrelevante. O, en lenguaje psiquiátrico, cada vez que pinchamos un enlace recibimos una sardina.
Leemos más que nunca pero no nos enteramos de nada, porque, como le ocurre al protagonista de Mad Men, ya sólo nos gustan los principios de las cosas. Todo lo que no nos proporciona la satisfacción inmediata de lo fresco, el subidón de lo nuevo o la velocidad de una introducción nos resulta insoportablemente aburrido.
Hay quien piensa que Carr es un ludita viejuno y que, al dejar que la tecnología dictamine nuestros hábitos de trabajo y de ocio, aumenta nuestra capacidad para utilizar dicha tecnología, somos mejores en Google, más rápidos encontrando lo que buscamos, más efectivos encontrando agujas entre la paja. ¿Para qué saber cuando se puede encontrar?
Pero en esa carrera loca, advierte Carr, sacrificamos nuestra capacidad de hacer algo con esa información, abandonando los procesos congnitivos que llegaron a nosotros con la popularización del libro y que tienen que ver con la adquisición de conocimiento, la creatividad, el pensamiento crítico, la originalidad, el análisis y la reflexión.
Paradojicamente, The Shallows se lee en un suspiro porque salta de la historia del libro a lo último en neurología como quien va de pestaña en pestaña, y ejecuta perfectamente la habilidad de decirte algo que ya sientes que es verdad, que el navegador se está quedando los mejores años de nuestras vidas y que todo lo que antes era importante -lo íntimo, lo reflexivo- ahora lo es menos, todo lo que antes era accesorio -lo popular, lo social- se ha vuelto esencial.
Pero el tono también resulta incómodamente familiar: siempre que una tecnología altera nuestros paradigmas sociales, alguien se marea y vomita en el coche.
Jose Luis Brea celebraba, en su muy imprescindible Cultura_RAM (Gedisa, 2007), la transición de una memoria ROM (de almacén, de disco duro, estática) a la memoria RAM (de proceso, activa, de interrelación, producción y análisis) donde todos los monumentos del conocimiento caerán destronados por “la carga de potencia del instante presente”. Pero Jose Luis Brea no pasaba ni la décima parte del tiempo navegando que paso yo.
Será que Internet es como todo: si te pasas, no vale.
MAS: El articulo que originó el libro, Is Google making us stupid? (y tambien en cristiano)
LPC en Diciembre 13, 2010

enero 04, 2011

Jason Mraz - Life in Wonderfull...

It takes a crane to build a crane
It takes two floors to make a story
It takes an egg to make a hen
It takes a hen to make an egg
There is no end to what I'm saying
It takes a thought to make a word
And it takes a word to make an action
It takes some work to make it work
It takes some good to make it hurt
It takes some bad for satisfaction
La la la la la la la life is wonderful
Ah la la la la la la life is full circle
Ah la la la la la la life is wonderful
Al la la la la
It takes a night to make it dawn
And it takes a day to you yawn brother
It takes some old to make you young
It takes some cold to know the sun
It takes the one to have the other
It takes no time to fall in love
But it takes you years to know what love is
It takes some fears to make you trust
It takes those tears to make it rust
It takes some dust to make it polished
Ha la la la la la la life is wonderful
Ah la la la la la la life is full circle
Ah la la la la la la life is so full of
Ah la la la la la la life is so rough
Ah la la la la la la life is wonderful
Ah la la la la la la life is full circle
Ah la la la la la la life is our love
Ah la la la la la
It takes some silence to make sound
It takes a loss before you found it
It takes a road to go nowhere
It takes a toll to know you care
It takes a hole to make a mountain
Ah la la la la la la life is wonderful
Ah la la la la la la life is full circle
Ah la la la la la la life is oh love
Ah la la la la la la love is all sorts of
Ah la la la la la la life is wonderful
Ah la la la la la la life is full circle
Ah la la la la la la life is holla holla
Ah la la la la la la next up bushwalla-walla
Ah la la la la la la life is wonderful
Ah la la la la la

The Killers - Human...

enero 02, 2011

101 cosas que puedes hacer en 2011...

Llega 2011 y con él más de un propósito de año nuevo que intentaremos cumplir. Para los que no saben muy bien por dónde empezar, quiero compartir este año una lista con 101 ideas para que el 2011 vaya sobre ruedas. La lista es realmente personal: no hay nada en ella que no quisiera hacer. Gran parte de los consejos tienen que ver con la organización personal, hábitos, aprendizaje, etc. Todos aquellos temas que me interesan y de los que he hablado en alguna ocasión.
En la lista enlazo algunos artículos que explican con más detalle lo que quiero expresar en cada punto. Es mi forma de agradecer a estos bloggers los buenos ratos de lectura que me han dado en 2010: Zen Habits, Optima Infinito, ThinkWasabi, DuTudu, El Canasto, :mnmlist, Hábitos Vitales entre otros.
1. Organízate. GTD, ZTD… No importa el sistema, más complejo o más sencillo, todos deberíamos utilizar algún método para mejorar nuestra organización personal.
2. Revisa tu trabajo. De vez en cuando, analiza tu trabajo de forma más amplia y global.
3. Organiza tus lecturas. El número de libros que leemos en nuestra vida es limitado; los que leemos en un año más todavía. Con ellos aprendemos, disfrutamos, nos emocionamos, reflexionamos… Selecciona bien qué leerás en 2011.
4. Copia tus datos digitales. Archivos del trabajo, documentos personales en formato digital, fotografías, todos los artículos en tu blog, etc. Demasiada información valiosa que podría perderse si no hacemos una copia de seguridad a tiempo. Dependiendo del tamaño de tu “vida digital” necesitarás un lápiz USB, un disco externo o quizá una cuenta en Dropbox.
5. Organiza tus fotos. Con la aparición de cámaras digitales en nuestras vidas, hemos ido acumulando miles de fotografías en formato digital. Es momento de revelar algunas y organizar al resto.
6. Termina tus tareas. En la medida de lo posible, termina todas tus tareas pendientes e identifica y organiza las siguientes acciones.
7. Revisa tu correo y deja tu bandeja de entrada a cero. Lee todo tu correo electrónico pendiente. Aprovecha y cierra este año las cuentas de email que no utilices.
8. Organiza tus suscripciones a blogs y otras páginas en Internet. Puedes establecer grupos de lecturas, por ejemplo, por niveles de prioridad. También puedes eliminar gran parte de tus suscripciones, por ejemplo: un 80%.
9. Dona o recicla. Decide qué donar o reciclar. Seguro que hay muchas cosas en casa que no necesitas.
10. Pon al día tus redes sociales… o cancela tus cuentas. ¿Realmente necesitas estar en Twitter, Facebook, Tuenti, etc?. Si es así, entonces actualiza tu perfil y úsalas. En caso contrario, quizás deberías plantearte cancelar alguna de tus cuentas.
11. Reduce el tiempo de TV. Un buen comienzo puede ser no encenderla durante un tiempo.
12. Reduce el tiempo en redes sociales. A lo largo del día pueden aparecer muchas distracciones sociales que no nos dejan hacer nuestro trabajo como deberíamos. Empieza a reducirlas o mejor elimínalas.
13. Reserva espacios de tiempo para algunas actividades. Estudiar un nuevo idioma, escribir un blog, son actividades para las no siempre encontramos tiempo. La única forma de lograrlo es establecer un horario fijo en tu agenda para cada una de ellas.
14. Crea un plan para el ejercicio físico. No improvises tus salidas a correr o tus horas en el gimnasio. Intenta siempre crear una rutina para el ejercicio físico.
15. Revisa tu agenda de contactos. Elimina de tu lista de contactos los números de teléfono o emails de personas a los que nunca llamarás.
16. Actualiza tu página web o mejora el diseño de tu blog. Intenta sorprender este año a tus lectores con un nuevo diseño para tu página o para tu blog. Si no tienes blog, lee el siguiente punto.
17. Abre un blog o simplemente escribe algo cada día. Empieza a escribir un blog personal o sobre algún tema que te interese. Es una experiencia muy recomendable… y gratis.
18. Actualiza tu CV. No importa que no estés buscando trabajo. Probablemente habrá algunos cursos que hayas impartido o recibido y que deberías añadir a tu curriculum vitae.
19. Desaste de algo cada día. Tira o dona una cosa cada día durante las próximas semanas.
20. Empieza a madrugar. Muy recomendable el artículo de Leo Babauta “How I became an Early Riser”.
21. Organiza todos tus “papeles”. Si todavía no te has pasado al “lado digital”, organiza todas esas facturas, cartas, notificaciones, etc.
22. Reduce el papel en tu vida. Pásate a la factura electrónica. Probablemente tu banco te ha ofrecido la opción de recibir todas las notificaciones en formato digital. Quizás 2011 es el año para empezar a hacerlo.
23. Delega o aprende a decir que no. Si puedes hacerlo, delega alguna de tus tareas o sencillamente aprende de una vez a decir que no.
24. No pospongas. Hay muchas formas de evitar la posponer continuamente las tareas.
25. Abre una cuenta en Twitter. El microblogging no es sólo decir que estás haciendo en cada momento. Con él puedes preguntar, aprender, opinar, etc.
26. Da prioridad. Encontrar tiempo para las cosas importantes en ocasiones no es fácil. Prioriza tus prioridades.
27. Ordena cajones y armarios. Saca todo lo que tengas en ellos y vuelve a meter en ellos de forma ordenada lo realmente necesitas que esté allí. Es una forma efectiva de combatir del desorden.
28. Pon una “bandeja de entrada” en tu casa. Siempre es práctico disponer de un espacio donde dejar llaves, cartera, móvil, etc, al llegar a casa.
29. Pásate a la agenda digital. Aunque cueste desprenderse de la agenda de papel tradicional, el cambio al modo digital merece la pena.
30. Deja de comprar cosas que no usarás. Este año, cada vez que vayas a comprar algo, piensa antes durante un minuto si realmente es imprescindible. Necesitas menos de lo que crees.
31. Mantén limpio y ordenado. Mantener limpio en lugar de limpiar durante horas es cuestión de hábito.
32. Cuenta las cosas que tienes. No pretendo que participes en el reto de vivir sólo con 100 objetos, pero hacer un pequeño inventario puede ayudar.
33. Bebe menos café y lee “7 Food Hacks to Stay Alert Without Caffeine”.
34. Cocina algo en casa. Bien para llevar al trabajo, o si tienes la opción de ir a comer a casa, cocina al menos una vez al día.
35. Instala Linux. Ubuntu es el sistema operativo que recomiendo. Instala software libre en tu ordenador.
36. Dedícate 15 minutos al día. El estrés diario en el trabajo y en casa, en ocasiones no nos dejan unos pocos minutos a solas para pensar. Encuéntralos cada día. Reserva un tiempo para pensar.
37. Aprovecha la hora de comer. Es muy posible que una vez tomado el tiempo para comer con tranquilidad, todavía te quede un buen rato para hacer muchas cosas. Berto Pena propone en su blog 25 cosas que se pueden hacer.
38. Dona libros que ya has leído. Regala los libros que ya hayas terminado o bien puedes utilizar servicios como Book Buyback de Amazon para conseguir algún dinero por ellos.
39. Suscríbete a este blog. Utiliza el modo de suscripción RSS para seguir los artículos de este blog, y también los del blog sobre educación y TIC.
40. Elabora una lista de “Cosas que puede empezar a hacer en 2011”. Elaborar una lista como esta, incluso menos extensa, puede ser una buena forma de pensar en proyectos para este año.
41. Haz cosas en lugar de hacer listas de cosas. Sé proactivo. Es una de las claves para tener éxito.
42. Escribe cartas. Utiliza el correo postal para enviar alguna carta o felicitación a tus amigos por su cumpleaños o sencillamente porque sí. Lo agradecerán.
43. Cuida tu peso y tu salud en general. Siempre consultando a tu médico primero, hay algunos consejos que son de sentido común, como deja de comer comida basura o hacer un poco de ejercicio físico.
44. Lee al menos un libro cada mes. No es mucho. Si eres de los que cuenta las páginas, en primer lugar deja de hacerlo ya. Debes saber que para terminar un libro de 300 páginas al mes, sólo debes leer 10 páginas al día; apenas unos minutos. No hay excusas.
45. Viaja fuera de tu país al menos una vez este año. Si no viajas por cuestión de dinero, hay vuelos baratos con algunas aerolíneas. Si no viajas por cuestión de tiempo, nada impide salir fuera de tu país un fin de semana.
46. Empieza con un nuevo idioma. Aprender una nueva lengua siempre es una experiencia positiva. Conocer algunas frases en otros idiomas es muy útil cuando sales de viaje.
47. Supera alguna manía o fobia. Empieza por poner solución a esas pequeñas manías, antes de pasar a enfrentarte a las grandes fobias (arañas, volar, …).
48. Lee sobre productividad. Se han publicado muchos libros que tratan la organización personal: Getting Things Done (David Allen), Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva (Stephen R. Covey), Gestiona mejor tu vida (A. Pena), La semana laboral de 4 horas (T. Ferris), etc.
49. Enseña algo a alguien. Seguro que sabes hacer algo que algún amigo puede aprender. Enséñale.
50. Aprende a tocar algún instrumento. No hace falta que empieces con la música de forma profesional. Con un poco de empeño y alguna ayuda que otra, puedes conseguir tocar algunos acordes con la guitarra o el piano.
51. Re-aprende algo de matemáticas. Encuentra algunos apuntes de matemáticas, de primaria, secundaria o de tu paso por la Universidad. Comprobarás qué poco cuesta volver a aprender cómo se resuelve una raíz cuadrado o un sistema de ecuaciones. Puede ser divertido.
52. Aprende a cocinar un plato distinto cada mes. Internet está lleno de buenas ideas y de fantásticos blogs sobre gastronomía. Lee semanalmente alguno de ellos, selecciona una receta para cada mes e intenta mejorarla hasta final de año. Serás experto en 12 platos para 2012.
53. Crea una lista de deseos y publícala. Confecciona una Wish List en Amazon o en tu propio blog y hazla pública. Será de gran ayuda para los que no saben que regalarte. Y quizá te lleves más de una sorpresa.
54. Aprende algo sobre vino. Conocer algo sobre vino siempre es interesante, bien por el placer de aprender o bien porque siempre hay alguna ocasión que lo merece.
55. Asiste a un concierto de música clásica. Planifica ya para este año asistir a algún concierto de música clásica en el auditorio o teatro más cercano a tu ciudad.
56. Preparara un buen desayuno cada día. Hay cientos de alternativas a la combinación de café y tostadas. En Internet encontrarás algunas sabrosas, fáciles de preparar y sanas.
57. Prepara algo especial para tu cumpleaños. Organiza este año algo completamente distinto para la celebración de tu cumpleaños; o deja que tus amigos te sorprendan, déjalo en sus manos.
58. Practica un deporte nuevo. Prueba con algún deporte nuevo, alguno en equipo si es posible.
59. Reencuéntrate con alguien. Seguro que hay algún amigo a quien no ves desde hace años. Seguramente lo encuentres en alguna red social.
60. Regala algo sin motivo. Sorprende a alguien de vez en cuando regalándole algo sin motivo.
61. Deja de comer comida basura. No hay ninguna razón por la que debas comer comida basura. O mejor dicho, hay muchas razones por las que no deberías comerla.
62. Aprende a bailar. Pero no cualquier cosa.
63. Compra un podómetro. Anda al menos 10000 pasos cada día (5 Km.). Deja el ascensor, utiliza las escaleras.
64. Aprende una palabra nueva cada día. En tu idioma: mano al diccionario.
65. Estimula tu cerebro. Cálculo mental, reflejos, coordinación, memoria, etc. Practica con juegos.
66. Vota. Participa en las elecciones: europeas, nacionales, regionales y locales. No te abstengas.
67. No te quejes tanto. Deja de comportarte como un niño pequeño e intenta no quejarte durante los próximos 30 días.
68. Dedica un día al servicio de los demás. Sólo un día al año, no es mucho pedir, y además existen muchas formas de ayudar a otros.
69. Haz una lista de las cosas que vas aprendiendo este año. Elaborar una lista con lo que vas aprendiendo te servirá para hacer balance al terminar el año.
70. Come más fruta y verdura. Hay muchas razones por las que comer fresco es más sano para ti y para nuestro planeta.
71. Aprende a manejar bien un programa informático. Sobre todo si es una herramienta para la productividad, conviértete en un experto.
72. En cada momento haz sólo una cosa. La multitarea está sobrevalorada.
73. Colabora en algún proyecto de contenidos abiertos. Por ejemplo, crea un usuario en Wikipedia y empieza a escribir algo. De verdad, puedes.
74. Haz pausas en el trabajo. No pierdas la buena costumbre de hacer pausas entre tareas o cada cierto tiempo. Prueba la técnica Pomodoro.
75. Sé puntual. Llegar a los sitios a tiempo o incluso antes marca la diferencia entre que todo vaya bien o empezar con el pie izquierdo. Especialmente al ir al trabajo.
76. Convierte grandes proyectos en pequeñas acciones. Fragmentar una tarea compleja en varias más pequeñas y manejables facilita enormemente la labor de terminarla. Los proyectos no se hacen.
77. Escuha más, habla menos. Di más hablando menos.
78. Automatiza todas las tareas que puedas en tu ordenador. Existen algunos programas informáticos (Automator en Mac y varios programas para Windows) para automatizar aún más ciertas acciones con el ordenador. Ese tiempo que ahorras, podrás invertirlo en hacer otras cosas.
79. Aprende a escribir y a leer más rápido. Leer en menos tiempo y escribir más rápido (a mano o con el teclado) es cuestión de hábito. Practica.
80. No te lleves trabajo a casa. En la medida de lo posible, intenta no llevar a casa documentos que revisar o informes que redactar.
81. Aprende a tomar notas. En papel o en formato digital, el mejor de los hábitos es el de registrar en algún sitio tus notas mentales. Moleskine es una opción en papel que me gusta. Evernote es la alternativa digital de la que no me puedo desprender ya.
82. Simplifica. “La simplicidad es la sofisticación definitiva” (Leonardo da Vinci) y otras cuantas frases más sobre simplicidad y minimalismo, quizá son un buen punto de partida para disparar tu organización. No siempre más grande es sinónimo de mejor.
83. Evita las distracciones. Existen de todo tipo: sociales, las del trabajo, online, etc. Todas ellas se pueden reducir y/o eliminar.
84. Empieza a aplicar la regla entra/sale. Cuando algo entre en tu casa, algo tiene que salir. Es una buena forma de combatir el desorden y el mejor método para no acumular cosas que probablemente no necesitas.
85. Dona la ropa que no necesitas. Aunque cueste deshacernos de ella, no tiene ningún sentido guardar en los armarios ropa que nunca te pondrás.
86. Colabora una ONG. Si no puedes involúcrarte en una ONG por cuestiones de tiempo, al menos haz una aportación económica. Informáte bien sobre la ONG y qué proyectos lleva cabo.
87. Haz ayuno de información. De vez en cuando practica la “Dieta de la Información”. Tu mente lo agradecerá.
88. Visita 3 museos. Infórmate sobre exposiciones de arte, historia o cualquier tema que te interese.
89. Pide ayuda. A veces, tú solo no puedes.
90. Haz las cosas más despacio. Para disfrutar de la vida, hay que vivirla más despacio.
91. Elimina a algunos “amigos” del Facebook. Empieza el año con menos “amistades” virtuales. Puedes empezar eliminando esos contactos a los que no conoces en persona (¿qué hacen ahí?).
92. Duerme 8 horas todos los días. Es la mejor forma de empezar el día con energía.
93. Bebe más agua. Al menos 8 vasos todos los días. Unos 2 litros.
94. Paga a tiempo. Intenta llevar todos tus pagos al día. Dormirás mejor.
95. No contestes siempre al teléfono. El teléfono está para darte un servicio a ti, no a los demás. Devuelve las llamadas si crees que puede ser urgente. Pero tranquilo, si es importante volverán a llamar.
96. No te preocupes tanto. Dejar de preocuparte por lo que pueda ocurrir, porque todavía no ha sucedido, y probablemente no suceda.
97. Lee estos blogs; están llenos de buenos consejos: Zen Habits, Mnmlist, ThinkWasabi, Optima Infinito, El Canasto, DuTudu, Uncluttered, Hábitos Vitales, etc.
98. Escucha más música. Descubre y escucha música nueva. Dicen que uno se hace mayor en el momento que deja de renovar su música.
99. Conoce tu ciudad. ¿Saben más sobre tu ciudad los turistas? No lo permitas. Prepara ya una visita turística a la zona histórica de tu ciudad. No olvides la cámara.
100. Acoge un perro. Cada año se abandonan miles de animales en las calles. Todos ellos necesitan una segunda oportunidad. Acoge en la Asociación Protectora de Animales de tu ciudad.
101. Sonríe más. Esta es gratis. Sonríe a alguien que no conoces.
Elige la idea que más te guste. Espero tus comentarios y sugerencias de lecturas. La lista estará abierta a alguna modificación hasta final de año.
Enrique Benimeli
27 de diciembre de 2010

Soda Stereo - Trátame suavemente...