abril 03, 2010

10 estrategias para la Felicidad Sostenible...

La Felicidad Sostenible. ¿Qué nos hace feliz? Es una cuestión que le podríamos dejar a los filósofos y poetas, excepto por esto: la búsqueda de felicidad, tal como ahora se define, está empujando a nuestro mundo hacia la tumba. Así que la pregunta que puede resultar clave para nuestro futuro es: ¿Cómo podemos tener personas felices y un planeta feliz?
10 cosas que te harán feliz
La ciencia nos puede decir cómo ser feliz. Aquí hay 10 maneras, con la investigación para probarlo.
En los últimos años, psicólogos e investigadores han estado descubriendo datos reales y concretos sobre una cuestión dejada anteriormente a los filósofos: ¿Qué nos hace feliz?
Investigadores como el equipo de padre-hijo Ed Diener y Robert Biswas-Diener, la psicóloga de Stanford Sonja Lyubomirsky, y el especialista en ética Stephen Post han estudiado a personas de todo el mundo para averiguar cómo afectan a nuestro bienestar cosas tales como el dinero, la actitud, la cultura, la memoria, la salud, el altruismo y nuestros hábitos diarios.
El campo emergente de la psicología positiva está estallando con nuevos descubrimientos que sugieren que tus acciones pueden tener un efecto significativo en tu felicidad y satisfacción con la vida. He aquí 10 estrategias científicamente demostradas para ser feliz:
1. Saborea los momentos pequeños
Detente de vez en cuando para oler una rosa o mirar jugar a los niños. Los participantes de un estudio que se tomaron el tiempo para “saborear” los eventos ordinarios que normalmente realizaban rápidamente, o para volver a pensar en momentos agradables de su día, “mostraron incrementos notables de felicidad y reducciones de depresión”, dice la psicóloga Sonja Lyubomirsky.
2. Evita comparaciones
Aunque mantenerse a la par con los vecinos es parte de la cultura norteamericana, compararnos con los demás puede ser perjudicial para la felicidad y la autoestima. En vez de compararnos con los demás, enfocarnos en nuestra propia realización personal lleva a una mayor satisfacción, según Lyubomirsky.
3. Baja la prioridad del dinero
La gente que pone al dinero arriba en su lista de prioridades está más en riesgo de caer en la depresión, la ansiedad y la baja autoestima, según los investigadores Tim Kasser y Richard Ryan. Sus conclusiones son válidas en diversas naciones y culturas. “Cuanto más buscamos satisfacciones en los bienes materiales, menos las encontramos en ellos”, dice Ryan. “La satisfacción tiene una vida corta, es muy pasajera”. Los buscadores de dinero también obtienen bajos puntajes en tests de vitalidad y autorrealización.
4. Establece metas significativas
“Las personas que se esfuerzan por algo significativo, ya sea aprender una nueva habilidad o elevar la moral de sus hijos, son mucho mas felices que los que no tienen sueños o aspiraciones fuertes”, dice Ed Diener y Robert Biswas-Diener. “Como humanos, en realidad requerimos de una sensación de sentido para prosperar”. El profesor de la felicidad, residente en Harvard, Ben-Shahar, coincide, “La felicidad yace en la intersección entre el placer y el sentido. Ya sea en el trabajo o en casa, el objetivo es participar en actividades que sean al mismo tiempo personalmente significativas y agradables”.
5. Toma la iniciativa en el trabajo
Cuán feliz estás en el trabajo depende en parte de cuánta iniciativa tomes. La investigadora Amy Wrzesniewski dice que cuando expresamos creatividad, ayudamos a otros, sugerimos mejoras, o hacemos tarea extra en el trabajo, hacemos a nuestro empleo más gratificante y nos sentimos más al control.
6. Haz amigos, valora a tu familia
La gente más feliz tiende a tener buenas familias, amigos y relaciones comprensivas, dice Diener y Biswas-Diener. Pero no es suficiente ser el alma de la fiesta si estás rodeado de conocidos superficiales. “No sólo necesitamos relaciones, necesitamos que sean cercanas” y que incluyan comprensión y compasión.
7. Sonríe aún cuando no sientas ganas
Suena simple, pero funciona. “La gente feliz... ve posibilidades, oportunidades y éxito. Cuando piensan en el futuro, son optimistas, y cuando revisan el pasado, tienden a saborear los buenos momentos”, dice Diener y Biswas-Diener. Incluso si no naciste mirando el vaso medio lleno, con la práctica una mirada positiva puede convertirse en hábito.
8. ¡Di gracias como si lo sintieras!
Según el autor Robert Emmons las personas que mantienen diarios de gratitud semanales son más saludables, más optimistas y más propensas a progresar hacia la realización de metas personales. La investigación de Martin Seligman, fundador de la psicología positiva, revela que las personas que escriben “cartas de agradecimiento” a alguien que hizo una diferencia en sus vidas tienen más puntos de felicidad y menos de depresión, y el efecto dura por semanas.
9. Sal y haz ejercicio
Un estudio de la Universidad de Duke muestra que el ejercicio puede ser tan efectivo como las drogas para tratar la depresión, sin los efectos secundarios y los gastos. Otra investigación muestra que además de los beneficios para la salud, el ejercicio regular ofrece un sentido de cumplimiento y oportunidad para la interacción social, libera endorfinas y aumenta la autoestima.
10. Regálalo, regálalo ya
Haz del altruismo y el dar parte de tu vida, y sé decisivo al respecto. El investigador Stephen Post dice que ayudar a un vecino, ofrecerse como voluntario o donar bienes y servicios resultan en un sentimiento de exaltación, y conllevan más beneficios para la salud que hacer ejercicio o dejar de fumar. Afirma que escuchar a un amigo, transferir tus habilidades, celebrar el éxito de otros y perdonar también contribuyen a tu felicidad. La investigadora Elizabeth Duna encontró que aquellos que gastan dinero en otros reportaban mucho más felicidad que aquellos que lo gastaban en sí mismos.
Yes Magazine
Martes, 04 de Agosto de 2009

Los cinco pasos para conseguir tus sueños...

¿Tienes algún sueño? ¿Sabes que los sueños pueden hacerse realidad? Hay cinco pasos mágicos, como los dedos de la mano izquierda, para conseguirlo. Mira:
· Tenerlo: Si no tienes sueños, no llegarás a ningún lado. Nada te impulsará. No tendrás motivación ni nada te hará ilusión. Eso sería sobrevivir, no vivir.
· Explicarlo: Ya hemos visto lo esencial de comunicarse. Con tu familia, amigos, pareja. Explícate. Cada vez que lo cuentes, el sueño crece, parece más real.
· Escribirlo: Cuando escribes algo, puedes leerlo siempre, y esto hace que lo recuerdes. Así, el sueño adquiere fuerza, consistencia y contenido. Escribe los detalles, los imprevistos. El proceso. Te ayudará mucho escribir.
· Pensarlo: Tu mente tiene el poder de crear cosas. Es energía. Imagínate tu sueño. Visualízalo. Siéntelo. Si te emocionas con él, para ti ya es real. Ya lo ves en tu imaginación. Tiene un poder increíble. Todos los grandes sueños de esta humanidad antes fueron imaginados en la mente de un soñador.
Queda el último paso, el más importante de todos, la culminación de todos los demás.
· Trabajar con voluntad: Necesitamos voluntad para conseguir nuestros sueños. Sin voluntad no hay felicidad. Sólo lo que consigues con esfuerzo tendrá valor para ti. Sin reto, sin emoción, sin entrega, no hay vida.
¿Qué es trabajar? Trabajar es perseverar. Tener voluntad para superar dificultades. Paciencia y humildad para saber que el cómo y el cuándo lo pondrá la vida. Tú céntrate en el qué.
Para ser o hacer lo que quieras, debes entrenarte, debes practicar, debes experimentar, debes trabajar. Pasa a la acción. Está muy bien saber cosas, leer libros, aprender y comprender nuevas ideas, pero lo que realmente te hará sentir bien, realizado, es llevar todo lo que sabes a la práctica, experimentarlo, vivirlo. Pasa a la acción ¡y alcanza tus sueños!
Ángel María Herrera
Martes, 2 de Febrero del 2010

marzo 31, 2010

Click "Search" or Wait...

Acabo de recibir este mail y simplemente me provocó compartirlo con ustedes...
"Dicen que todo lo que nosotros estamos buscando, también nos busca a nosotros y que, si nos quedamos quietos nos encontrará. Es algo que lleva mucho tiempo esperándonos. En cuanto llegue, no te muevas. Descansa. Ya verás lo que ocurre a continuación".

Push it...

Equilibrio...

“Aléjate de vez en cuando, recréate un poco, así cuando regreses a tu trabajo tu juicio será más certero, puesto que si siempre trabajas perderás el discernimiento".
Leonardo da Vinci (1452-1570)

Visualización...

"En psicología hay una ley que dice que si formas una imagen mental de lo que te gustaría ser y la mantienes durante el tiempo suficiente, pronto te convertirás en lo que has imaginado".
William James
(1842-1920)

Mario Benedetti - Viceversa...


Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
O sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Mario Benedetti


marzo 19, 2010

Arantza Echaniz Barrondo - Hombres y mujeres...



Hombre y mujeres son diferentes. El cerebro femenino.



"Pero yo pienso que es más práctico saber que sentimos diferente y comprender que lo que ellos hacen o dejan de hacer se debe, sencillamente, a que, como dice la canción, Men are different… Y nosotras también" Carmen Posadas.

Desde que leí El cerebro femenino de Louann Brizendine (Barcelona: RBA, 2007) estoy dándole vueltas a lo que ahí se decía. Siempre he pensado que hombres y mujeres, como reza la cita anterior, son muy diferentes por naturaleza. En estas líneas señalaré algunas de las ideas que más me han impactado. Debo empezar señalando que su lectura es muy agradable y recomendable tanto para mujeres como para hombres ya que ayuda a entender la biología innata de las primeras (y las implicaciones que dicha biología conlleva) y los cambios que se van sucediendo a lo largo de la vida de la mujer.

Laura Brizendine es una reconocida doctora norteamericana con más de 20 años de experiencia como neuropsiquiatra y fundadora de The Women's Mood & Hormone Clinic, centro que se dedica a la investigación y tratamiento de los cambios de humor, la ansiedad y las disfunciones sexuales asociadas a los niveles hormonales.

Históricamente a las mujeres se les ha atribuido menor inteligencia debido al menor tamaño de su cerebro. La anatomía cerebral ha demostrado que hombres y mujeres tienen el mismo promedio de inteligencia. Tienen un número similar de conexiones cerebrales, lo que ocurre es que en la mujer se concentran en un cerebro más pequeño y están repartidas de diferente forma.

El cerebro femenino es más apto para la empatía y la captación de matices emocionales mientras que el masculino tiene más espacio dedicado al impulso sexual y centros más desarrollados para la acción y la agresividad. Dicho en palabras de la autora: "Mientras éstas tienen una autovía de ocho carriles y los hombres una carretera secundaria para procesar la emoción, los hombres cuentan con un aeropuerto como el O'Hare de Chicago para procesar ideas sexuales, mientras las mujeres sólo tienen el aeródromo de al lado donde aterrizan aviones pequeños y particulares" (p.113).

Es muy llamativa la gran influencia de las hormonas en las mujeres. Éstas crean una realidad femenina. En la mujer se dan más cambios a lo largo de la vida. Y en la etapa fértil los cambios están en función del ciclo menstrual. Este hecho me hace replantearme una afirmación masculina que siempre me ha molestado: "Déjala, estará con la regla". Está demostrado que las mujeres estamos más a merced de las hormonas.

Una sugerente idea es que no hay cerebro unisex. Tanto la educación de género como la biología nos hacen lo que somos. Aunque hay que tener presente que la experiencia y las interacciones pueden cambiar el cableado cerebral.

La autora también cuenta una ilustrativa anécdota: "Una de mis pacientes regaló a su hija de tres años y medio muchos juguetes unisex, entre ellos un vistoso coche rojo de bomberos en vez de una muñeca. La madre irrumpió en la habitación de la hija una tarde y la encontró acunando al vehículo en una manta de niño, meciéndolo y diciendo: 'No te preocupes, camioncito, todo irá bien'. Esto no es producto de la socialización. Aquella niña pequeña no acunaba a su 'camioncito' porque su entorno hubiera moldeado así su cerebro unisex. No existe un cerebro unisex. La niña nació con un cerebro femenino, que llegó completo con sus propios impulsos" (pp. 33-34).

Las niñas se interpretan en función de las interacciones con los demás. Desde muy pequeñas aprenden a leer las caras. Tienen mayor comunicación emocional. Las mujeres están programadas para mantener la armonía social. En tiempos esto fue una cuestión de supervivencia. "Muchas mujeres encuentran alivio biológico en compañía de otra; el lenguaje es el pegamento que conecta a las mujeres entre sí" (p. 58). No es así en los hombres y de ahí que muchas mujeres sufran por el diferente patrón de comunicación de sus parejas. También es diferente la reacción ante el conflicto y el estrés de las relaciones. Mientras que los hombres pueden incluso disfrutar con el conflicto, en las mujeres se desencadenan reacciones hormonales negativas.

Las mujeres han evolucionado hasta llorar con muchas más facilidad. Los hombres no se dan cuenta de que algo va mal hasta que ven llorar a una mujer. Esto se debe a que no saben leer de igual manera los rasgos emocionales.

Son muy interesantes los capítulos dedicados al amor y el sexo pero no los voy a comentar en este momento. En el libro va recorriendo por capítulos las diferentes etapas hormonales y cerebrales de la mujer. Aquí únicamente he destacado algunas ideas de dicho recorrido.

Para terminar diré que lo leído, confirma mi experiencia vital y de relación con los hombres y también con las mujeres. Ha hecho que me preocupe por la 'determinación' que suponen las hormonas en las diferentes etapas de la vida. Y, sobre todo, me anima al conocimiento personal y del otro como vía para descubrir y potenciar las diferencias.


Hombres y mujeres son diferentes…
¡y qué bien que lo sean!


Para profundizar más en le tema, les dejo una interesante entrevista realizada por Eduard Punset a Louann Brizendine.

marzo 17, 2010

100 Post...

Ayer estaba tan apurada que no tuve oportunidad de celebrar con ustedes la entrada número 100 de mi Armonía Multicolor...
Espero que esas líneas tan interesantes de Jacobo García Nieto sobre la inteligencia emocional sean información útil para vivir en armonía.
“No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”
El Amor es un estilo de vida!!!
Gracias por leerme...

marzo 16, 2010

Jacobo Garcia-Nieto - Inteligencia Emocional...

La importancia de tener un corazón inteligente
Si bien los sentimientos y emociones han sido considerados durante mucho tiempo como un proceso de segundo nivel, sublevados a la lógica y al raciocinio, recientes descubrimientos indican que las emociones juegan un importante rol en nuestros procesos de pensamiento racional.
Según el libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman, la inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en la casa y en el trabajo y adoptar una actitud empática social, que nos permitirá mayores posibilidades de desarrollo personal. Esto explica por qué algunas personas inteligentes fracasan en la vida mientras otras “menos inteligentes” prosperan.
Menciona también que el coeficiente intelectual (CI) contribuye con apenas el 20% en el éxito de nuestra vida, mientras el 80% restante es el resultado de nuestra inteligencia emocional, que incluye factores como la habilidad de auto motivación, la perseverancia, el control de los impulsos, la regulación del humor, la empatía y la esperanza. Es posible ser intelectualmente brillante, pero emocionalmente inepto, esto causa la mayoría de los problemas en la vida.
Según David Caruso en su libro “Emotionally Inteligent Manager”, normalmente, las emociones no son bien vistas en el lugar de trabajo. Es muy común que nos digan “controla tus emociones”, o “debes mantener la cabeza fría”, y aún más, “no permitamos que las emociones nos controlen, debemos pensar racionalmente”. Estas frases reflejan una mala comprensión de lo que son las emociones. A continuación un breve resumen de su libro: “La clave para ser emocionalmente inteligente es integrar respuestas emocionales y racionales.
Menciona también que los cinco principios de la inteligencia emocional son:
1. Las emociones son una forma de información: Generalmente proveen información sobre relaciones y personas.
2. Tratar de ignorar las emociones raramente funciona: cuando la gente trata de suprimir las emociones en nombre de la eficiencia, suele recordar menos información.
3. La gente no es muy hábil para esconder sus emociones: las organizaciones sólo permiten la expresión de ciertas emociones como el enojo; otras, como el disfrute, son raramente expresadas.
4. Una toma de decisiones efectiva debe tomar en cuenta las emociones: no deje de lado sus emociones, incorpórelas del todo a sus decisiones. Las emociones son parte de lo que hace humanas a las personas, y realmente forman parte de nuestra racionalidad.
5. Los patrones lógicos suponen la expresión de emociones: las emociones influyen en el pensamiento. Las emociones positivas propician la creatividad, mientas que las negativas nos permiten concentrarnos en los detalles menores.
Cuando somos emocionalmente inteligentes, adquirimos cuatro habilidades:
1. Leer el lenguaje emotivo de los demás e identificar emociones.
2. Entusiasmarse y usar las emociones para motivar y persuadir a los demás.
3. Predecir el flujo de nuestras emociones.
4. Administrar emociones.
Dado que las personas con inteligencia emocional reconocen sus propias emociones, son capaces de identificar los sentimientos ajenos con precisión. Sin embargo, las emociones expresadas y las verdaderas emociones difieren entre sí. Cuando somos capaces de leer entre líneas, logramos distinguir las verdaderas emociones de aquellas expresadas. Estas últimas también contienen información de valor: son lo que la gente quiere que creamos de ellas. Pero en el fondo, la realidad puede ser muy diferente.
Tomen en cuenta tres elementos que le pueden ayudar a determinar el verdadero estado emocional de una persona:
1. Expresión facial.
2. Expresión corporal.
3. Voz (tono, ritmo, etc.).
Para leer las emociones ajenas, es preciso unir todos los datos. Primero, debemos estar conscientes de nuestras propias emociones. Luego, procesaremos lo que dicen los demás: palabras utilizadas, tono de voz. Tomen en cuenta la información no verbal: postura, gestos, expresiones faciales. Traten de notar cualquier discrepancia entre las palabras, el tono y la expresión, pero no saquen conclusiones apresuradamente. Utilicen palabras como “me parece que estas…”, para darle la oportunidad al otro de confirmar nuestras sospechas acerca de sus sentimientos. “
Una forma concreta de adquirir esta habilidad es, según Coleman, empezar centrándose en 2 dimensiones:
La autoconciencia para reconocer sus emociones y por qué las están sintiendo, reconocer sus defectos y como sus sentimientos afectan su desempeño y reconocer sus valores y sus metas. Para ello es necesario una auto evaluación precisa, ésta se da cuando miden si su forma de ser cotidiana encaja con su sistema de valores. Si hay disonancia las personas tienden a sentirse mal. Si están alineados se sentirán con energía plena.
La segunda dimensión es la autorregulación, en la que importan el autocontrol (dominar sus impulsos y sentimientos de forma positiva), y la fiabilidad, aquellas personas que actúan con ética, implica también puntualidad, cuidado en el trabajo, autodisciplina, responsabilidad y rigurosidad para hacer y terminar las cosas bien en el trabajo.
Según Santiago Alvarez de Mon en su libro “La lógica del corazón”, explica muy bien que al comienzo si uno es netamente racional y quiere cambiar, cometerá muchos errores. “Equivocarse no es sinónimo de fracasar, y si se hacen las paces con el error, se garantiza el aprendizaje y se apunta al éxito.” Normalmente si uno quiere ver desde las cosas desde el punto de vista puramente racional, se estrellará con una realidad equivocada.
No solo el cerebro es el único órgano utilizado por la inteligencia, muchas veces el corazón juega un papel muy importante. “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, decía Antoine de Saint Exuperi en “El Principito”. En efecto, quizá la verdadera sede de la inteligencia no sea la razón sino el corazón. Un corazón inteligente y una razón sensible forman una dupla imparable.
Jacobo Garcia-Nieto
Sábado 13 de marzo de 2010