julio 07, 2011

Lola Copacabana - Buena Leche...

Lola Copacabana nos transporta a un mundo en el que conviven maternidad y sexo desenfrenado, estudios universitarios y borracheras, los hermanos Marx y Simone de Beauvoir. Escritos entre sus veintidós y veinticinco años, estos apuntes -que surgieron de un famoso blog en Internet- narran los avatares de una crianza, el final de un gran amor y cierta indecisión vocacional con irreverencia, sarcasmo y "buena leche".

15 técnicas para alcanzar tu momento creativo...

Necesitamos creatividad en nuestras vidas. Para innovar en nuestro trabajo, para crear obras únicas, para sorprender a nuestra pareja, para mejorar como personas… Los momentos de inspiración son geniales, encienden fácilmente nuestro modo creativo. La inspiración casi nunca llega cuando la necesitamos, así que vamos a ver qué técnicas nos pueden ayudar a conseguir el tan deseado momento creativo. Ya hemos hablado en otra ocasión del Síndrome Savant. Lo sufren personas que por distintas patologías, se han liberado de la tiranía de su hemisferio izquierdo y han desarrollado distintas habilidades, muchas de ellas de tipo creativo. Estamos acostumbrados a pensar de forma lógica y racional. Esta forma de pensar tiene muchas ventajas en nuestro día a día, porque nos ayuda a tomar las decisiones cotidianas. Por otro lado está nuestro potencial creativo, que habitualmente está escondido e infrautilizado y que solo en ocasiones dejamos florecer en forma de píldoras de inspiración. Y lo peor de todo, es que casi nunca nos pilla a tiempo, cuando nosotros queremos. Para poder ponernos en modo creativo, necesitamos inactivar en parte nuestro hemisferio cerebral izquierdo, para potenciar y poner a trabajar el derecho, lugar donde reside esta capacidad. Veamos que técnicas pueden ayudarte a ponerte en Modo Creativo: ON 1. Aprende a desarrollar tu pensamiento lateral Nacemos con un componente creativo más o menos desarrollado, que habitualmente vamos relegando en favor de nuestro pensamiento lógico. La creatividad puede aprenderse y asignaturas como flexibilidad mental y potenciar la imaginación deberían ser obligatorias en el colegio. Ya vimos en el artículo sobre el pensamiento lateral, distintas técnicas que pueden ayudarnos a pensar desde fuera de la caja. 2. Haz cosas nuevas Nunca te conformes con lo que ya sabes, explora nuevos campos del conocimiento, cosas que llaman tu atención y te gustaría aprender a hacer. Dedica parte de tu tiempo libre a aprender un idioma nuevo, un hobby, practicar un deporte o cualquier actividad que no tenga nada que ver con lo que haces habitualmente. Esto conseguirá crear nuevas conexiones neuronales y te hará tomar perspectivas nuevas ante la vida. 3. No fuerces, deja fluir tu creatividad Nuestro cerebro tiende a agrupar nuestros datos hacia lo que ya conocemos, hacia patrones establecidos. Si queremos por ejemplo escribir una canción, nuestro banco de datos arrojará cientos de melodías conocidas, impidiéndonos fabricar una nueva. Y cuanto más intentemos forzar la creatividad, más rígida se volverá. Es como si nuestra mente no nos dejara innovar y nos quisiera encarrilar una y otra vez hacia el camino marcado. Pensar en cosas distintas nos puede sacar de nuestro pensamiento habitual y llevarnos a sendas inexploradas que favorezcan el pensamiento horizontal. Esto hará fluir de forma natural nuestra creatividad. 4. No lo hagas para ti, sino para los demás Existe una teoría que dice que si conseguimos crear una distancia, entre nosotros y el problema que queremos resolver, activaremos nuestra creatividad. Polman y Emich mantienen que crear para otros nos hace más creativos que hacerlo para nosotros mismos. El truco estaría en pensar en crear o solucionar algo para otra persona, en lugar de para nosotros mismos. 5. Desenfócate Varios estudios han puesto de manifiesto los beneficios creativos de perder el foco y no prestar demasiada atención a lo que estamos haciendo. Las personas con dificultad de concentrarse puntúan mejor en los test creativos. Quizás por eso a muchos genios se les atribuye la etiqueta de distraídos. La pérdida de foco propicia que entre en nuestro cerebro una mezcla increíble de información, enriqueciendo nuestro pensamiento y favoreciendo la creatividad. 6. Visualiza lo que quieres hacer y crea tu proceso creativo Ser creativo suele llevar asociados términos como caos, desorden, tormenta de ideas… pero no todo tiene por qué ser así. Todos trabajamos sobre estructuras que nos funcionan y permiten ser creativos, por lo que puede ser interesante invocarlas cuando lo necesitemos. Y si no funcionan, pues habrá que salirse de ellas y crear otras nuevas mediante más procesos creativos. 7. Usa la Meditación Diversos estudios han concluido que la meditación cambia nuestra estructura cerebral, aumentando nuestra atención y enfoque, por lo que a priori favorecería también nuestra capacidad creativa. 8. Cambia totalmente de actividad y sitio Coge un periódico, revista o libro que no tenga nada que ver con lo que estás haciendo. Busca un lugar nuevo en el que nunca te hayas sentado, pon música que nunca hayas escuchado y comienza a leer. Estimular zonas distintas del cerebro puede ayudar a establecer conexiones entre lo que estamos haciendo y la tarea o problema que queremos resolver. Puede que a través de ese nuevo conocimiento salte la chispa que encienda nuestra creatividad. 9. Apártate del mundanal ruido 2.0 Estar unos días aislado y fuera del ambiente habitual donde vives, relajará cuerpo y alma. Hay investigaciones que dicen que encontrarse relajado favorece el pensamiento de tipo creativo. Estar en contacto con la naturaleza, respirar aire puro, caminar en soledad,… puede hacer que tu cerebro se “reinicie” y reordene sus conexiones. Todos hemos experimentado la sensación de tener un cerebro despejado mientras hacemos footing, nos perdemos con la bici o damos un paseo por el campo. En definitiva, oxigena tu mente. 10. Evita evitar ser creativo Muchas veces saltamos de una a otra tarea, evitando o dejando para el final de nuestras tareas la tarea creativa, procrastinándola día tras día. Lo hacemos porque tenemos miedo a fracasar, a no ser creativos. Seguro que tardarías menos tiempo en ponerte en modo creativo y resolver el problema o crear la obra que tanto te gustaría, que en buscar nuevas excusas para no hacerlo. Debes ser consciente de este problema y atreverte a dar el paso a explorar tu creatividad. Seguro que te asombrarás al ver lo creativo que en realidad eres. 11. Crea un ambiente favorable Ver películas positivas o escuchar música alegre, puede predisponerte a ser más creativo. Todos tenemos alguna música que nos resulta especialmente motivadora y energética. Quizás sea el momento de ponerla y subir el volumen… 12. ¿Soledad o multitud? Creo que es algo que depende de cada persona. Hay gente que es mucho más creativa en soledad y otros que se alimentan de las ideas generadas por el equipo. Busca lo que mejor se adapte a lo que intentas solucionar y hazlo como normalmente te dé mejores resultados. 13. Utiliza el Cerebro Visual Gran parte de nuestro cerebro se dedica al análisis de lo que nos entra por los ojos. Usar mapas mentales, puede ayudarte muchísimo a la hora de crear cosas nuevas. Nuestra mente embebe con gran facilidad la información que le presentamos de forma visual. Coge papel y lápices de colores y comienza a dibujar… 14. Si todo la anterior falla, puedes usar estímulos provocadores… Una ducha fría, un “poco” de vino, alguna bebida estimulante o relajante, etc. Muchas de las grandes obras se han creado bajo los efectos de distintas “sustancias”. Personalmente prefiero otros métodos y no seré yo quien incite al consumo de drogas, pero de todos es sabido que hay personas a las que su uso les dispara la creatividad. 15. Por último evita las etiquetas: eres una persona creativa y no se va a demostrar lo contrario Una de las peores manías que tenemos las personas es la de buscarnos un límite y ponerle una etiqueta, que en este caso sería “yo no soy una persona creativa”. En realidad todos somos personas creativas en mayor o menor medida, lo que tenemos es más o menos práctica en usar nuestra creatividad. Al ponernos una etiqueta, estamos cerrando la posibilidad de serlo. Por eso, para conseguirlo debemos partir de la premisa de que lo podemos conseguir.

junio 22, 2011

Meditación...

Aprende a estar en silencio Deja que tu mente tranquila escuche y se quede absorta Pitágoras (580 a.C. - 500 a.C) La Sabiduría de todos los tiempos - Wayne W. Dyer

junio 21, 2011

Solsticio de Verano...

El 21 de junio se celebra en el hemisferio norte, el día más largo del año. Definitivamente no es un día como los demás, la naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una fiesta, cargada de gran poder y magia. Hadas y deidades de la naturaleza andan sueltos por los campos; los agricultores dan gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas para cumplir con sus tareas y entregarse a la diversión. También es el momento justo para pedir por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; además se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno. La celebración del solsticio de verano, es tan antigua como la misma humanidad. En un principio se creía que el sol no volvería a su esplendor total, pues después de esta fecha, los días era cada vez más cortos. Por esta razón, fogatas y ritos de fuego de toda clase se iniciaban en la víspera del pleno verano, o 20 de junio, para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. En tiempos posteriores se encendían fogatas en las cimas de la montañas, a lo largo de los riachuelos, en la mitad de las calles y al frente de las casas. Se organizaban procesiones con antorchas y se echaban a rodar ruedas ardiendo colinas abajo y a través de los campos. A menudo se bailaba y saltaba alrededor del fuego para purificarse y protegerse de influencias demoníacas y asegurar el renacimiento del sol. Se puede decir que todo empezó hace cerca de 5 mil años, cuando nuestros antepasados, tan amigos de observar las estrellas, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer. A estos días extremos en la posición del Sol se les llamó solsticios de invierno y verano, los cuales ocurren los días diciembre 21 y junio 21 respectivamente. Estas fechas corresponden al hemisferio norte, pues en el sur es al contrario. El día que veremos al sol ponerse más al sur es el 21 de diciembre y el día que lo veremos ponerse más al norte es el 21 de junio. “Las fechas mencionadas son las típicas, pero puede ser que en un año determinado caiga un día antes o después, debido a las irregularidades del calendario, como los años bisiestos”. Hablando propiamente del solsticio de verano, en esta fecha el eje de la tierra está inclinado 23,5 grados hacia el sol. Esto ocasiona que, en el hemisferio norte, el 21 de junio sea el día más largo del año. En los antiguos mitos griegos a los solsticios se les llamaba “puertas” y, en parte, no les faltaba razón. La “puerta de los hombres”, según estas creencias helénicas, correspondía al solsticio de verano (del 21 al 22 de junio) a diferencia de “la puerta de los dioses” del solsticio de invierno (del 21 al 22 de diciembre). SOLSTICIO DE VERANO Y DE INVIERNO: Hay dos momentos del año en los que la distancia angular del Sol al ecuador celeste de la Tierra es máxima. Son los llamados solsticios. El de verano es el gran momento del curso solar y -a partir de ese punto- comienza a declinar. Antes de cristianizarse esta fiesta, los pueblos de Europa encendían hogueras en sus campos para ayudar al Sol en un acto simbólico con la finalidad de que “no perdiera fuerzas”. En su conciencia interna sabían que el fuego destruye lo malo y lo dañino. Posteriormente, el hombre seguía destruyendo los hechizos con fuego. Se ha asociado esta festividad al solsticio de verano, pero esto tan solo es cierto para la mitad del mundo o, mejor dicho, para los habitantes que viven por encima del ecuador (en el hemisferio norte) ya que para los del sur el solsticio es el de invierno y ni tan siquiera para todos ellos pues la fiesta de San Juan es patrimonio del mundo cristiano. Aunque no crean que en los países orientales, con ritos y creencias distintas, no se celebran estas fiestas conservando en todas ellas la misma esencia: rendir un homenaje al Sol, que en ese día tiene un especial protagonismo: en el hemisferio norte es el día más largo y, por consiguiente, el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto y en el hemisferio sur ocurre todo lo contrario. En cualquier caso al Sol se le ayuda para que no decrezca y mantenga todo su vigor. Este simbolismo era compartido por pueblos distantes, separados por el océano Atlántico. Es el caso de los viejos incas en Perú. Los dos festivales primordiales del mundo incaico eran el Capac-Raymi (o Año Nuevo) que tenía lugar en diciembre y el que se celebraba cada 24 de junio, el Inti-Raymi (o la fiesta del Sol) en la impresionante explanada de Sacsahuamán, muy cerca de Cuzco. Justo en el momento de la salida del astro rey, el inca elevaba los brazos y exclamaba: “¡Oh, mi Sol! ¡Oh, mi Sol! Envíanos tu calor, que el frío desaparezca. ¡Oh, mi Sol!” Este gran festival se sigue practicando y representando hoy en día para conmemorar la llegada del solsticio de invierno, con un claro tinte turístico. Los habitantes de la zona se engalanan con sus mejores prendas al estilo de sus antepasados quechuas y recrean el rito inca tal y como se realizaba (más o menos) durante el apogeo del Tahuantinsuyo. ORÍGENES PAGANOS: Ni que decir tiene que esta fiesta solsticial es muy anterior a la religión católica o mahometana. Uno de los antecedentes que se puede buscar a esta festividad es la celebración celta del Beltaine, que se realizaba el primero de mayo. El nombre significaba “fuego de Bel” o “bello fuego” y era un festival anual en honor al dios Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los más arriesgados con largas pértigas. Después los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. A la vez, rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y no dudaban en sacrificar algún animal para que sus plegarias fueran mejor atendidas. Otra de las raíces de tan singular noche hay que buscarla en las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo, que se celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador. Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas. Ya entonces se atribuían propiedades medicinales a la hierbas recogidas en aquellos días. El cristianismo fue experto en reciclar viejos cultos paganos. SÚBITAS APARICIONES Y DESAPARICIONES: En algunas leyendas piadosas, hasta los santos aprovechan la víspera de este día para trasladarse milagrosamente a otra parte. En nuestro mundo terrenal, encontramos muchos casos de desapariciones bastante enigmáticas, esa noche se abran las puertas interdimensionales, así como los encantamientos. http://www.actosdeamor.com/nochesanjuan.htm

junio 20, 2011

Imaginación...

¿Y qué si dormías? ¿Y qué si en tu sueño soñaste? ¿Y qué si en tu sueño fuiste al cielo y allí cogiste una extraña flor? ¿Y qué si al despertar la flor estaba en tu mano?" Samuel Taylor Caleridge (1772-1834)

junio 07, 2011

Ximena Sariñana - Junto a ti...

- Para ti que de vez en cuando pasas por acá - La mejor estrofa de ésta canción... Quiero verte un día más y platicar aunque ayer te vi igual no importa porque sólo quiero oir tu voz conversar, analizarte o algo más PD. Obviemos el video Emo

Jack Johnson - Belle & Banana Pancakes...

mayo 31, 2011

Mejor una chica que Escriba...

`Gracias por compartir éstas líneas conmigo MiDave´
Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke)... Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela. Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta. Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe. Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar. Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato. Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida. Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza. No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio. Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)... Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca. Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas. Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos. Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella. Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. Por lo menos tiene que intentarlo. Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo. Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos. ¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo. Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son. Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype. Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas. Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee. O mejor aún, a una que escriba.

mayo 27, 2011

Consejos básicos para recorrer el mundo - María Daniela Zavala...

No podía dejar de compartir con ustedes un post de una gran amiga que viaja incesantemente por el mundo y luego comparte sus experiencias de una manera fascinante!!!... María Daniela Zavala.
No dejen de revisar su página http://diariesofabackpacker.com/ es simplemente brutal!!!
Muchas personas piensan que se necesita tener mucho dinero o hay que tomarse un año sabático para poder recorrer el mundo, sin embargo la realidad es que todo es cuestión de planificación y de selección. Estos son unos consejos que aunque parecen muy básicos han hecho una gran diferencia en mi presupuesto y en mi experiencia. #1 Boleto Aéreo Muchas personas dejan para comprar el pasaje muy cercano a la fecha del viaje. Sin bien es cierto que se le puede sacar provecho a las promociones de último minuto que tienen las aerolíneas, la regla para ahorrar en el pasaje es comprarlo con unos cuatro a seis meses de antelación. Si cuentas con un programa de acumulación de millas con una aerolínea, aprovéchelo. Yo he viajado muchísimo gracias a las millas que he acumulado en mis viajes, pero recuerda que esos cupos son limitados, así que tienes que hacer la reservación con –también- unos seis meses de antelación y ser flexible con tus fechas de vuelo. Otra manera de bajar el costo de los pasajes es viajando a finales de la temporada alta o en la temporada baja. El precio del pasaje quizás te salga a menos de la mitad. No sólo los pasajes te van a salir a mitad de precio sino también los hoteles, así que el ahorro es por partida doble ¡Asimismo aprovecha Internet! Cada vez hay más opciones para los viajeros. Actualmente existen websites como kayak.com y cheapoair que comparan precios e itinerarios de diferentes aerolíneas al mismo tiempo, permitiéndote escoger la mejor oferta o itinerario que se ajuste a tu presupuesto y a tu agenda. #2 Alojamiento Si uno va a un lugar para conocer y estar todo el día en la calle explorando, entonces no se necesita un hotel de lujo o con servicios de piscina, spa, etc. Yo soy muy partidaria de las posadas que incluyen desayuno, también conocidos como “ bed and breadfast”, son mucho mas económicos que un hotel de una cadena internacional, la atención es mas personalizada y te permite conocer mas fácilmente a otros viajeros que se están hospedando allí- lo que es maravilloso si estás viajando sola (o) porque te permite conocer viajeros de otras partes del mundo. Para aquellos que son todo terreno, definidamente los hostales son una opción. Es un mito de que los hostales son sólo para jovencitos o estudiantes. Quizás años atrás era una realidad, sin embargo, actualmente no hay edad límite para quedarse en hostales. Yo los uso y he visto hasta familias quedarse allí. La red de hostales a nivel mundial ha crecido tanto en la ultima década que hay para todos los gustos. Incluso la mayoría tiene habitaciones privadas con baño incluido. Hay lugares como en Asia del sur (Tailandia, Vietnam, Laos y Cambodia) donde se puede tener una linda y cómoda habitación por US$20, y hasta una limpia pero muy básica habitación por US$5. Sin embargo, en Europa por ese dinero es dificil conseguir la misma calidad de alojamiento que se puede conseguir en Asia. Así que también hay que tener en consideración el destino donde se va a viajar para los ahorrar durante el viaje. Muchas personas se fían de las guías de viajes para escoger donde quedarse. Ojo con eso porque con frecuencia la información no está actualizada en esas guias y tanto los precios como la calidad pudo haber variado. Para información confiable sobre hoteles y posadas de diferentes categorias, no hay nada como www.tripadvisor.com. Esta página web cuenta con una base de datos gigantesca de hoteles alrededor del mundo, y aquí el consumidor es quien da su honesta evaluación del lugar. Allí uno puede encontrar hotelitos que aunque no son muy conocidos son muy buenos, de bajo costo y súper bien ubicados. La otra opción -y que es completamente gratis- es ir a www.couchsurfing.org, la cual es una red súper extensa a nivel internacional, en la que los miembros pueden contactar a personas en los lugares donde van a viajar y quedarse “en sus sofás”. #3 Tours vs. Viajar como independiente Yo particularmente prefiero viajar de manera independiente porque me da más flexibilidad con lo que quiero hacer y evito los altos honorarios de las agencias. Viajar de manera independiente te obliga a planificar más y hacer tu propio itinerario, lo que te ayuda a ajustar tu viaje a tus intereses particulares. Muchos países tienen buen sistema de transporte o están acostumbrados a recibir viajeros, entonces es muy fácil movilizarse por su cuenta. Hay otros destinos donde el sistema de transporte no esta tan desarrollado, pero que si se planifica con tiempo un itinerario, se puede realizar un viaje sin necesidad de un operador de viajes. Dicho esto, hay lugares muy particulares -como en África por ejemplo- donde por falta de infraestructura y por razones de seguridad, sí vale la pena coordinar el viaje a través de un operador de viajes. Los precios pueden variar muchísimo entre las agencias, así que hay que pedir muchos estimados y hasta regatear los precios. También es recomendable usar operadores de viajes locales en vez de operadores de viajes internacionales, ya que los últimos son por lo general mucho más costosos, y no necesariamente mejores en calidad u organización. Seguro que hay muchas que son poco confiables, pero mi experiencia con agencias pequeñas y locales han sido muy gratas porque no soolo son más económicas, sino que además se esmeran dar un buen servicio y una atención más personalizada para conseguir más clientela. #4 Ubicación del alojamiento y uso del transporte Siempre he considerado que uno de los aspectos más importantes a la hora de escoger un hotel o posada es su ubicación. Siempre procuro quedarme en un lugar céntrico o ubicado cerca de los lugares que planeo visitar, de modo de poder recorrerlos caminando sin necesidad de tener que gastar una fortuna en transporte o pasar horas metida en el tráfico de una ciudad. Cuando se trata de transporte dentro de un país, es recomendable tomar el tren o alguna linea de autobuses privada en vez de tomar vuelos internos. Cuando se esta recorriendo una ciudad o un pueblo, hay que aprovechar el transporte público ya sea bus, el metro, uno moto taxi o hasta un tuk tuk. #5 Seguros de viaje Muchas tarjetas de crédito cubren seguro de viaje y de salud en el extranjero si se compra el boleto aéreo con esa tarjeta, cubriendo gastos básicos antes cualquier emergencia. Esto te permite ahorrarte el dinero de la compra de un seguro de salud o de viajes aparte. Dicho esto, si tu viaje es para un destino en el que la seguridad es volátil o donde vas a realizar un deporte en el que corres el riesgo de enfermarte o sufrir una lesión (por ejemplo subir Kilimanjaro o en India donde la mayoría de las personas se enferman del estomago) es recomendable comprar un seguro que cubra evacuación de emergencia porque al final le va a salir más económico tener un seguro completo que tener que afrontar un emergencia de salud por cuenta de tu bolsillo. #6 LEER, LEER Y LEER! Este consejo puede sonar muy raro, pero para mí es fundamental. Mientras más sepas del lugar antes de tu viaje, vas a estar más conciente y mejor preparado para saber como manejar tu presupuesto, y a que tipo de cosas le quieres invertir (quizás ahorras quedándote en un hostal, pero inviertes tú presupuesto yéndote a bucear todos los días o tomando clases de cocina local, o quizás tomar una excursión o un paseo en un globo aerostatico). Leer mucho antes de mi viaje, no sólo me ha ahorrado mucho dinero y aprovechar el tiempo que tengo, sino que también me ha ayudado a convertir mis viajes en experiencias inolvidables. Es importante saber de la historia del lugar que se va visitar para verdaderamente apreciar lo que se esta viendo o viviendo. Es importante saber de de las costumbres locales para evitarse problemas por diferencias culturales. Mientras más informado estés, más te vas a poder conectar con la gente local independientemente del idioma. Convirtiendo un viaje no sólo en un destino sino en una experiencia memorable. http://diariesofabackpacker.com/2011/05/26/consejos-basicos-para-recorrer-el-mundo/

mayo 25, 2011

La forma de los miércoles, un viernes...

Una recopilación de ensayos publicados a lo largo de diez años en la sección de cultura del periódico El Financiero...

Cincuenta ensayos para los miércoles por Pablo Fernández Christlieb (p. 11-14)

Uno no se la pasa maldiciendo los lunes y esperando el viernes, o sea que entonces hoy es más o menos miércoles, común y corriente, como de costumbre. Siempre que se dice que era un día cualquiera, era miércoles, porque ese día no pasa nada. Ninguna revolución ha comenzado en miércoles, nadie se enamora en miércoles; tampoco las pesadillas se sueñan ese día. Lo único que comienza en miércoles es la cuaresma. No es día para estrenar ropa. Los cines y los supermercados se ponen al dos por uno a ver si pega, ya que, como dicen, es un día flojo, donde todo el mundo nada más va a sus asuntos y se regresa, y así, la gente que anda por las calles es bastante normalita, como si los famosos y los exquisitos no existieran los miércoles. Es un día de paso. Las gallinas ponen, pero huevos bofos, de ésos que sólo sirven para hacerse tibios. Es un día de en medio, como de transbordo, en el que nadie se esmera; nadie finge ni posa ni tiene ínfulas, ni tampoco se azota ni desbarra ni le da por confesiones vergonzosas en miércoles: todo eso se deja para días más cruciales, más espectaculares. Y en efecto, nadie que quiera parecer interesante va a decir que su día preferido es el miércoles: elegirán, por ejemplo, el sábado, que es cuando se supone que pasan las cosas aventuradas de la vida, porque preferir los miércoles equivale a preferir el mediodía a la medianoche, lo de siempre a lo de actualidad, la ropa de diario y de calle a la de salir y de domingo, que ahora se usa en viernes. Las canciones de radio a las de culto. Las pláticas de pasillo a las conferencias de Carlos Fuentes. La trastienda en vez de la marquesina, la puerta de servicio en vez de la principal. Cazares con Miguelitos en vez de canapés con anchoas; encontrar asiento en el metro que boleto en Bellas Artes; las comidas corridas en lugar del buffet turístico. No irle al América sino a un equipo de media tabla. No ser el niño del cumpleaños sino sólo el amiguito. Los miércoles no son el momento de las grandes causas ni de las luminarias, no es el día de los emprendedores ni de las catástrofes. La emoción más grande que puede caber en un miércoles es saber que uno va a estrenar jabón a la hora de bañarse. Es el tiempo de las cosas sin chiste. Pero lo único que sobrevive en este mundo es lo que pasa inadvertido, y, ciertamente, los gestos y los actos y las obras a los que nadie hace caso mientras los hace son con lo que se van haciendo desapercibidamente los miércoles: vestirse más o menos como ayer, ordenar el portafolios de cierto modo, mirar que ese edificio está bonito, utilizar el tiempo de la cola del banco para pensar en algún conocido lejano que es buena persona o leer detenidamente una sección del periódico que quién sabe por qué le gusta a uno. Es a través de los miércoles como uno se va construyendo, no su curriculum vitae ni su autobiografía, sino sus costumbres, ésas que nunca lo abandonarán, porque son esas "ningunidades" las que se van instalando como estilo de vida, como forma de ser, hasta llegar el momento en que uno está hecho del material de los miércoles, eso que no se presume pero que sí da cobijo y protección, y no podría decir que incluso le gusta porque eso ya es mucho meditar para un día cualquiera. Lo que no sobresale es lo que se arraiga, como la receta de la sopa de fideos o la habilidad para amarrarse las agujetas, y, así, lo que sucede los miércoles es lo que va depositándose mota a mota a lo largo del tiempo, como si fuera el polvo de la historia que se va acumulando hasta que, contra todos los pronósticos, se convierte en la parte más firme de la vida, porque los miércoles se hacen con las cosas que llevan siglos haciéndose, y, por lo tanto, ahí está lo más duradero de la sociedad a la que pertenecemos, esa forma de ser que siempre hemos sido, y es que las costumbres, las actitudes, las mentalidades están hechas de las cosas que se hacen los miércoles. Por eso el alma de los miércoles luego va y se aparece cualquier día. Y cuando uno se cansa de los demás días, siempre un poco ficticios, quedan los miércoles. Donde no pasa nada es donde se queda todo. Lo que menos cambia es lo que mejor defendemos. Mientras que el gran secreto que se busca en los momentos estelares, como los jueves de barra libre hasta la madrugada y otras epopeyas, consiste en que al final no había ningún secreto, y uno termina por desencantarse de ellos, en los miércoles, en cambio, en donde parece que no hay ningún misterio, puede descubrirse que ahí está guardado el dato curioso de lo que ultimadamente somos. Y resulta que tenemos pensamientos de miércoles, sentimientos de miércoles. Y libros de miércoles. Un miércoles no es tanto un día como una forma de ser que está instalada en nuestra sociedad y en nosotros, que por lo común no se nota porque uno cree que las sensaciones e ideas propias de los miércoles son nada más como pequeños deslices, errores chiquititos que comete la mente cuando se distrae sin querer pero que ni caso que hacerles. [...] La forma de los miércoles es el título que se le pone a lo que podría llamarse mentalidad de diario y de siempre, porque "diario" siempre cae en miércoles. Y sí, en última instancia los miércoles tienen la forma de la vida, que ni se toma en cuenta ni se sabe cómo pasa, pero que cierto día uno advertirá que ahí estaba lo que valía la pena, pero ya para entonces será domingo después de la comida.

http://dialogosaca.blogspot.com/2010/06/la-forma-de-los-miercoles-un-viernes.html

mayo 24, 2011

Jam de escritura...

Ayer me topé por casualidad con el 3º Festival de Lectura de Chacao... Recorrí cada uno de los puestos de venta de libros que se encontraban en la Plaza Altamira y luego de comprar un par de ellos, bastante raritos por cierto, quedé completamente cautivada por una pantalla, un par de boys y una chica DJ que amenmente entretenían al público con una propuesta muy interesante que denominan Jam de Escritura. La verdad es que en una oportunidad oí hablar de algo parecido pero no le presté mucha atendción, lamentablemente. Nunca es tarde, dicen por ahí... "Jam de escritura es un proyecto de improvisación de escritura en vivo que lleva en activo desde el 2007 por iniciativa del escritor y guionista Adrián Hadiukowski. Subido un escenario un escritor invitado improvisa una sesión de se escritura automática que es proyectada en tiempo real a un auditorio, acompañado siempre por un DJ que pone en escena una sesión musical con temas escogidos por el escritor. Las Jams pretenden explorar un nuevo espacio físico de interacción directa entre el escritor y su público, creando una actuación en directo más propia en la contemPOPraneidad de otras artes como la música y que rescata para el espectáculo pop recovecos de la tradición oral de la poesía". Les dejo el siguiente link dónde podrán encontrar un vídeo acerca de esta propuesta que me distrajo por un par de horas...

http://www.palabrasdigitales.com/?p=79#sgr_794936568784ddbb335af6ed-picture(4)

mayo 18, 2011

101 cosas para hacer en Caracas antes de morir...

1. Subir al teleférico y admirar desde arriba a Caracas. 2. Comer de madrugada una arepa o un perrocaliente. 3. Subir por Sabas Nieves. 4. Montarse en un mototaxi. 5. Descubrir los jardines del Centro de Arte La Estancia. Y si hace yoga, mejor. 6. Visitar el Club Social Chino (El Bosque) un domingo y desayunar al estilo oriental. 7. Almorzar peruano en Colegio de Ingenieros un domingo. 8. Tomar el metro en hora pico. Y si hace la transferencia en Capitolio, mejor. 9. Hacer mercado en Quinta Crespo. 10. Subir a El Calvario y tomarse un café con vista a Caracas. 11. Visitar la Casa de Estudio de la Historia Lorenzo Mendoza (Veroes a Jesuitas, Bulevar Panteón). 12. Ir a conocer el Museo Sacro (Metro Capitolio) 13. Caminar por el Parque de Este. 14. Recorrer el bulevar de Sabana Grande. 15. Ver el espectáculo de luces de la fuente de Plaza Venezuela. 16. Visitar el pueblo de El Hatillo y entrar a la tienda Hannsi 17. Comer en Los Nuevos Chinos de la Av Baralt (pida mejor para llevar). 18. Contemplar la Plaza Altamira. 19. Tomarse un trago en la terraza del rest 360 en Altamira (Hotel Altamira Suite) 20. Visitar la Ciudad Universitaria. 21. Ir a un concierto en el aula magna de la UCV para ver las nubes de Calder. 22. Ir a ver la obra de Arturo Michelena “Miranda en la Carraca” en la Galería de Arte Nacional. 23. Tomarse una foto en la plaza del alba Caracas con la avenida Bolívar de fondo y las torres de El Silencio 24. Volver a la infancia en el Museo de Los Niños. 25. Caminar un domingo en La Cota Mil. 26. Conocer la Mezquita de Quebrada Honda. 27. Subir en MetroCable a San Agustín. 28. Comprar libros en el puente de Las Fuerzas Armadas. 29. Comer en la Calle del Hambre de Baruta. 30. Ir a bailar salsa a “El Maní es así”. 31. Conocer el Centro de Arte Los Galpones (Av. Avila con 8a Trans. de Los Chorros. Metro Parque del Este o Los Dos Caminos) 32.Disfrutar de un concierto a cielo abierto en el CC Sambil 33.Comer cachapas en La Unioón (aunque yo odio la atención de ese lugar) 34.Montar bicicletas por los jardines de la Universidad Simón Bolívar 35.Caminar o patinar por Los Próceres. 36.Ir a un juego Caracas-Magallanes en el estadio universitario. 37.Recorrer las iglesias del Centro. Sobre todo en Semana Santa. 38.Tomarse una foto con la estatua ecuestre de fondo en la Plaza Bolívar 39.Conocer el Jardín Botánico. 40.Recorrer el Parque Los Caobos (aunque está deteriorado) y si coincide con un concierto mejor aún. 41.Pasear por Bellas Artes y visitar el Teatro Teresa Carreño, el Museo de Arte Contemporáneo, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias Naturales. 42.Ser parte de “Por el Medio de la Calle”. 43.Ver a los patineteros haciendo piruetas en el parque extremo de Chacao o el de Los Dos Caminos. 44.Participar en alguna carrera que te permita caminar libremente por la autopista. 45.Ir a algún mercado de diseño. Sea en el Mercado Municipal de Chacao o en la Plaza Alfredo Sadel. 46.Admirar lo bella que se ve la escultura Esfera Caracas de Jesús Soto en horas de la noche. 47.Comerse un profiterol de chocolate la pastelería Mozart (Concresa o CCCT) 48.Irse de tascas a La Candelaria. 49.Pasar una noche en el hotel “Aladdin”. 50.Ir al teatro. Sea en Trasnocho, Paseo El Hatillo, Teatro 8. 51.Ir a la Feria del Ateneo en diciembre. 52.Bajar a La Guaira a darse un baño de mar. 53.Subir a Galipán. Comer sandwich de pernil, fresas con crema 54.Ver de lejos El Capitolio. (No digo de cerca porque dudo que le dejen entrar) 55.Visitar el Panteón Nacional. 56.Tomar cervezas en El León. 57.Pasear por el casco de Chacao. 58.Conocer el Casco Histórico de Petare. 59.Ver jugar a La Vinotinto. 60.Tomarse un café en El Gran Café de Sabana Grande. 61.Subir a Los Teques por un buen golfeado con queso. 62.Acampar en El Ávila. 63.Visitar el Parque Los Chorros. 64.Comer en la Hermandad Gallega. 65.Tomarse un chocolate caliente en Kakaos de Paseo Las Mercedes. 66.Desayunar en el Hornito Andino (Segunda Transversal de Campo Alegre. Diagonal a la Clínica Sanatrix) 67.Tratar de tomarle una foto a la estatua de María Lionza y al mural de Zapata. 68.Ir a comer a La Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes (6ta transversal entre 3ra y 4ta avenida) 69.Curucutear en algún mercado de las pulgas. 70.Meterse con los chamos a mojarse en los chorritos de la Plaza Los Palos Grandes. 71.Escuchar los cuentacuentos del Banco del Libro. 72.Quedarse dormido en los jardínes de “Tierra de Nadie” en la UCV 73.Capturar en fotos al personaje del Ula Ula que se ubica en las tardes por la Plaza La Candelaria. O al del camión de muñecas. 74.Escuchar el sonido de El Amolador. 75.Lanzarse una rumba intensa en Greenwich (Av. José Luis Sosa, Edificio Marvin. Local 1. Altamira) 76.Vacilarse una noche de Stand Comedy en Teatro Bar (Calle Orinoco. Las Mercedes) 77.Ir a un “TweetTeq” (reunión de tuiteros). 78.Pasar una tarde en el Parque Boyacá (Calle Boyacá, El Rosal). Y sentarse a leer en su anfiteatro. 79.Descubrir las piezas de artísticas urbanos como Ergo, Fe, entre otros. 80.Merodear por un mercado de antigüedades. 81.Tomar chicha abajo del reloj de la UCV. 82.Vivir la experiencia de ir en tren hasta los Valles del Tuy. 83.Ir a comprar ropa en El Cementerio, Mercado de Guaicaipuro. 84.Pegarse a una de las tardes de juego de los chicos de Ser Urbano. 85.Comerse una crepes en Café Noisette ( Av. Principal de La Carlota) 86.Ver contonear el cuerpo a los diferentes grupos de baile de la UCV en los pasillos del Aula Magna los fines de semana. 87.Ir a una función de cine porno en el Cine Urdaneta. 88.Tomarse un 3 en 1 en Sabas Nieves. 89.Recorrer la cuadra de Las Novias en el Centro. 90.Visitar el mirador de La Cota Mil. 91.Buscar un libro en la biblioteca de Los Palos Grandes. 92.Comer los tacos de Santa Sofía. 93.Saborear los postres que se venden frente a la Plaza Bolívar de El Hatillo. 94.Ir a desayunar a la Feria de Los Palos Grandes (sólo los sábados). 95.Tomarse una cocada en La Guairita. 96.Ir a un concierto en La Hacienda La Vega. 97.Rumbear en el C.C. San Ignacio o Las Mercedes. 98.Tomarse una bebida afrodisíaca en el puesto de la Avenida Bolívar. 99.Intercambiar libros en las plazas con los chicos de ReLectura (www.relectura.org) 100.Ir a escalar a las Cuevas de El Indio. 101.Hacerlo todo de nuevo, e invitar a sus amigos. Mirelis Morales Tovar

Alejandro Sans...

Regálale tu ausencia al que no valora tu presencia"

abril 18, 2011

Aprender a decir que NO...

Hablando con una persona a la que no conozco desde hace mucho, me ha sorprendido la radiografía tan exacta que ha sacado de mí. Me ha adjudicado el don de la asertividad pero con una carencia: no saber decir que NO. Es algo que tengo asumido… ¡pero que quiero cambiar!
Hay días en los que es desesperante mirar tu correo electrónico. Muchas peticiones de ayuda, que estarías encantada de resolver, pero que requieren su tiempo, un bien que escasea precisamente por el círculo vicioso en el que me veo inmersa. En Aprendices hemos dicho (a veces medio en broma, a veces medio en serio) que tenemos que hacer un taller sobre esto.
Pudiera parecer que decir que sí a todo y a todos es positivo porque estamos contentando a las personas con las que nos relacionamos. Pero igual obtenemos el efecto contrario: frustración por terminar haciendo algo que realmente no queríamos hacer; no llegar a todo lo comprometido, sumando por tanto más frustración y ofreciendo una pésima imagen (y fallando a los que nos importan).
Las razones de esa parálisis a la hora de decir que NO pueden ser varias y las hay de todos los colores:
La culpabilidad, ese sentimiento traicionero que te golpea donde más duele: la conciencia. Simplemente quieres ayudar, pero no consideras que igual te estás haciendo a ti un flaco favor… Y esto se acentúa aún más en las mujeres por esa herencia cultural de debernos a los demás.
La incertidumbre de que si no aceptamos algo, no se nos presentarán futuras opciones (ya no nos volverán a llamar u ofrecer algo).
Querer agradar y el miedo a parecer una borde. Muchas veces he comentado con otros internautas que la red está plagada de un “buenrollismo” que en ocasiones es hasta agobiante.
Nos damos jabón hasta límites insospechados… Nadie quiere asumir el rol del “vinagre” de Internet. Y más cuando en un medio escrito, las palabras quedan frías y las susceptibilidades están a flor de piel.
Que todo nos parezca atractivo. Entonces tenemos un grave problema de gestión de prioridades y una limitación inherente al ser humano: nuestros días, como los de los demás, tienen 24 horas (ni un minuto más, ni un minuto menos).
Si os sentís identificados con alguno de los puntos anteriormente expuestos, vosotros también sois unos “traperos del NO”. Así que hagamos juntos la terapia. Repetid conmigo:
“Me gustaría poder ayudarte, pero me resulta imposible”.
“No soy la persona más apropiada para esto. Si quieres, te puedo dar el nombre de…”.
“Ahora mismo no cuento con el tiempo suficiente para llevar a cabo eso y a mí me gusta comprometerme al 100%”.
Y sin duda, mi favorita, una frase mítica de Phoebe en la serie Friends:
“Me encantaría, pero no me apetece”.
Tras releer el post completo unas cuantas veces, me he dado cuenta que he usado un montón la palabra NO. ¿Será que ya estoy aprendiendo…?
Publicado por Lorena Fernández el 25-11-2010

febrero 23, 2011

7 pecados capitales del blogging...

1. Ser tacaño con tus enlaces a otros blogs: si existen buenos posts que explican en más detalle y soportan tus argumentos es bueno poner enlaces externos. No seas tacaño con enlaces porque piensas que puede empeorar tu posicionamiento. Hacer referencia a otros blogs te ayudará a posicionar mejor.
2. No responder a los comentarios: aprovecha la oportunidad de comunicar con tus lectores a través de los comentarios. Agradece que alguien se esté tomando el tiempo para comentar. Admito que no es fácil poder responder siempre a todo el mundo porque muchos de nosotros también hacemos otras cosas además de escribir un blog.
3. No hacer referencia a quién te ha inspirado: ninguno de nosotros escribe todos los artículos desde cero. En muchos casos hay gente que nos ha inspirado porque hemos leído un post y queremos escribir sobre un tema parecido. Hacer referencia con un enlace es una manera de valorizar el trabajo de otro blogger que además te a va a aportar simpatías.
4. Pensar que no hay nadie más experto que tú: ser humilde es una actitud importante en un blogger. Cambiar de opinión y admitir que nos estamos equivocando no es una señal de debilidad. Siempre va a haber gente que sabe más que tú.
5. Insultar o crear rumores sobre terceros: crear rumores es una manera fácil de atraer tráfico a tu blog. Si te metes además con una persona que además es conocida, pasando los límites del buen gusto, vas a recibir rechazo por mucha gente. No es bueno estar obsesionado con conseguir tráfico a toda costa y menos si están involucrados terceros.
6. Escribir posts para buscadores y no para personas: si no te interesa fidelizar la audiencia de tu blog puedes seguir escribiendo para buscadores. Lo malo es que nadie va a llegar a leer tus contenidos, resultando en una tasa de rebote muy alta. En un blog importa el lector y no lo que le gusta al buscador.
7. Tener un diseño no profesional en tu blog: si tienes un blog que recuerda a los principios de Internet tus visitantes se echaran a correr. Para que tus usuarios lleguen a leer tus contenidos tienes que conseguir que se sientan cómodos. Un diseño profesional crea confianza al instante y ayuda a evitar que tus usuarios escapen.
¿Cuáles son vuestros pecados capitales del blogging?

febrero 01, 2011

Abrazos...

Mi amigo invisible nos regala:
Un abrazo que no pierda la costumbre y una costumbre que no pierda el abrazo ♥

enero 25, 2011

¿Qué es la procrastinación y por qué tendemos a ella?...

Yo tiendo a la procrastinación, a veces peligrosamente. La gente que me rodea, tiende a la procrastinación. Probablemente todos vosotros tendéis en mayor o menor medida a la procrastinación. Pero ¿qué diablos es la procrastinación y por qué está tan de moda en Internet?
En pocas palabras, la procrastinación sería el hábito de aplazar las cosas que deberíamos hacer, enredándonos en tareas menos importantes o incluso gastando nuestro tiempo deliberadamente en cosas que nos obligamos a creer que son más perentorias. Todo ello por miedo, por pereza, porque analizar demasiado algo nos lleva a la parálisis… porque nuestro cerebro está diseñado para ello.
Posiblemente el término, hace unos años casi ajeno del acervo cultural de la gente, está tomando relevancia gracias a Internet. Y es que Internet en sí mismo es una fuente infinita de procrastinación, que se lo digan a los oficinistas que tienen un ordenador delante y no dejan de entrar en Facebook para comentar fotos de gatitos.
Las distracciones son tan poderosas porque nos permiten evadirnos de lo que no tenemos ganas de acometer. Aunque nuestros objetivos mentales sean razonables o incluso necesarios para alcanzar algún fin importante, la mayoría de nosotros, en un momento u otro, “nos despistamos”. No, lo haré mañana; no, todavía no me he puesto con el inglés porque últimamente tengo mucho trabajo; no, me queda por resolver cuatro cosas antes de acudir a la autoescuela… ¡son cosas muy importantes! ¡De verdad!
Si nuestro cerebro estuviera mejor ensamblado, quizá estaría dotado de una voluntad más férrea que, ante las urgencias más serias, se atendría sólo a objetivos fijados detenidamente.
Según el psicólogo Gary Marcus, esta generalizada propensión a las distracciones y las ausencias mentales (y la facilidad para esgrimir excusas) es una consecuencia más de:
"La deficiente integración entre un conjunto reflejo y ancestral de mecanismos orientados a fijar objetivos (quizá compartido con todos los mamíferos) y un sistema deliberativo de evolución más reciente, que, por inteligente que parezca, no siempre participa en el proceso".
Las estadísticas nos indican que entre el 80 y el 95 % de los estudiantes universitarios postergan sus obligaciones, y dos tercios de todos los estudiantes consideran que tienen por costumbre postergar las cosas.
"Según otros cálculos, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los adultos se ven crónicamente afectados; y no puedo por menos que preguntarme si el resto sencillamente miente. A la mayoría de las personas les preocupa la tendencia a postergar; en general la describen como algo malo, perjudicial y estúpido. Y, sin embargo, casi todos incurrimos en ella".
El problema, pues, es que a menudo aplazamos lo que es importante hacer, incluso para mejorar nuestra vida de algún modo, a fin de sumergirnos en otras actividades que no nos permitan sentir remordimientos: ver la televisión, por ejemplo. No digo que ver el último capítulo de Lost no sea importante, pero seguramente es un objetivo con menos prioridad que muchos otros.
Y ¿cuáles son las cosas que suelen excitar nuestra procrastinación al máximo?
"Las tareas más susceptibles de ser postergadas reúnen, por lo general, dos condiciones: no nos divierten y no es obligatorio realizarlas ahora mismo. A la menor oportunidad, aplazamos las tareas que más rechazo nos producen y nos recreamos en lo divertido, a menudo sin detenernos a pensar en el coste final. La postergación es, en suma, el hijo ilegítimo de la tasa de descuento al futuro (la tendencia a devaluar el futuro respecto al presente) y el uso del placer como brújula chapucera".
En fin, lo dicho, que mañana me pondré. Prometido.
Sergio Parra